jueves, 4 de noviembre de 2010

In-quietud

No queda nada, la habitación está vacía, desierta. Es hostil, cruel y malvada. Oscura, apagada y quieta. Antes merodeaban las hadas, daban vueltas y giraban por mi cabeza, por la luna del coche, los bolsillos de la cazadora vaquera, en el aliento y detrás de las orejas. Venían las musas a tocar las puntas de los dedos, y yo me dejaba mecer, balancear, y me movía desnuda con la ropa puesta. Salían cosas, letras o palabras, que a veces ni eso, pero salían cosas desde detrás de los párpados. Y las veía, o las leía, o las pensaba despierta. Ahora no queda nada. Todo vacío. Todo estancado.
Ya no leo, ni veo ni escucho voces por aquí dentro. Será que se me han vuelto a ensuciar los filtros, que cuentan que ellas siempre están encima, sólo que entre ellas y yo he debido poner cincuenta y cuatro cuentos durmientes. Ahora el desaliento, ahora la pena, ahora las quejas. Y no las veo. Invisibles, tan lejanas que no existen.

5 comentarios:

Rizar el rizo dijo...

He de decirte que después de mucho tiempo sin leer blogs, hoy entre apuntes de filosofía me he decantado por romper con el hábito y leerte, y curiosa la casualidad es que me encuentro con este texto.
Muy identificado que me siento con este texto, tales son las cosas que tengo en la cabeza que la inspiración se me ha volatilizado.
A partir de hoy mantendré que ... La inspiración es inversamente proporcional al número de cosas que tenemos en la cabeza una vez han alncanzado un punto de importancia.
En fin. un beso que sigo estudiando.

ego dijo...

tan lejanas


que no me recuerdan.

Nebroa dijo...

Pues sí rizos, así lo creo yo. Cuanta más llena de cosas amontonados esté la mente, o el corazón, o como quieras llamarlo, menos libre se queda esa otra parte desde donde surge todo. La cuestión es la de siempre, qué hago? Actúo? me quedo quieta? espero que se desvanezcan solas? me pongo a hacer algo al respecto?...
Suerte en tus estudios! Que las cosas con las que has llenado tu cabeza no te impidan retener conceptos! :)

Ego... Me han olvidado a mí? O es sólo que no las veo yo? Creo que siempre están, soy yo la que no las encuentra.

Vir dijo...

Sí existen, ahí están, ¿lo ves? Lo lees.

Nebroa dijo...

Mmm... no las leía. Ni las veía. Hoy he empezado a verles los pelillos de la coronilla. Pero siguen bastante difusas...