domingo, 14 de noviembre de 2010

Esta amistad lejana o que sólo lo parece

A veces estrujaría con las manos el mapa de España para traerte a mi esquinita, que tu ciudad estuviese al lado de la mía, encima, debajo o al lado, pegada a mis semáforos, y tus farolas en mi frente, y tus bares fueran los míos. Para poder echarle tu azúcar a mi café o que abrieras mi nevera para coger más amor del congelado para los malos tiempos. A veces lo haría, todas las veces lo haría. Esta misma mañana, mientras dibujo preguntándome dónde están las respuestas que llevan un sí colgando en las suelas, y lo haría después como tantas veces lo hice antes... Imprimir el mapa, y saliendo por la impresora preparar los dedos para acercarte, las manos que se peinan para abrazarte y los brazos en cruz para quererte. Cargarme todos los kilómetros, los peajes, las carreteras y las áreas de descanso... Que yo lo que quiero es descansar un rato a tu vera, pegada a tu oreja y que me digas te quiero sin tener que decirlo.

4 comentarios:

Zara dijo...

Tener gente fuera es una mierda.
Yo para acercarlos a todos tendría que plegar el mapa de una forma muy rara porque tengo a la gente repartida por ahí por el país, cada uno en una punta! jajajajaj

Nebroa dijo...

Y yo Zaris, yo también! Lo peor es que eso, si este truco funcionase, encima no se podría hacer a la vez. Sería una arruga en cada momento, acercándolos de uno en uno! Dioos, menuda mierda!

Para dijo...

Y digo yo, joder y encima me gustan los mapas! sera por eso, de tanto mirarlos he acabado formando parte de uno, uno que tambien quisiera doblar o quizas solo pulverizar

CM dijo...

Me gusta, me gusta mucho :)