lunes, 1 de noviembre de 2010

Cuando lo sublime no cabe entre los labios


Quiso contarme lo que la habita.
Quiso buscar sonidos que olieran a palabras.
Quiso traducir y expresar.
Hacerme saber, conocer, entender.
Y no pudo...
Llamar amor a esto no es justo
Se hace pequeñito
Es un asesinato
Que parece que se suicidara el cielo
Empequeñecer
Disminuir
Enlatar
Encorsetar
-Nada hay que saliendo de mi boca pueda llegar a ti en la misma medida en la que lo siento.
Y a mí, que tanto me gustan las palabras, esta vez también me sobran.

La imagen? del sábado en las aceras de Valencia...

3 comentarios:

Robert dijo...

Influido por mi comentario al post anterior digo que las palabras, y las reflexiones que las construyen, hacen crecer los sentimientos. Pero si los sentimientos no arraigan, no crecen. Cuestión de compatibilidades, conocimiento subconsciente o lo que sea.

Rizar el rizo dijo...

Nada hay que saliendo de mi boca pueda llegar a ti en la misma medida en la que lo siento. Creo que esta frase es el límite entre lo que se puede decir con palabras y lo que significa. Es muy cierto que por más que queramos nunca conseguimos ajustar nuestro lenguaje a lo que queremos decir. Hay cosas que se nos escapan. Me gustó mucho y la foto me pareció muy curiosa.

Nebroa dijo...

Robert, desde luego no me avergüenza decirte que a veces, de tan alto que subes, me cuesta pillarte. Así! Yo hablo y tú siempre me estiras hacia arriba en tus comentarios, me obligas a pensar más y mejor. Muchas veces entiendo lo que cuentas, otras doy vueltas hasta pillarlo y otras, gracias a dios las menos, me pierdo!!
Dime, prefieres hablar de los sentimientos? Los hacemos así más grandes? Prefieres el silencio para darle tiempo al sentimiento a arraigar? La compatibilidad del final junto con el subconsciente mejor me lo explicas de nuevoooo!

Rizos, y no parece todo, visto así, un poco mágico?