martes, 9 de noviembre de 2010

Cuando aun no quieres saber lo que ya sabes

Me pregunto si él se preguntará por mí, o si le asusta mi ausencia, o si por el contrario cuando me dijo el sutil adiós entre letras se le cayó al suelo rompiéndose en pedacitos la losa que le suponía mi presencia. Si me busca como aun lo busco yo a él. Si se sigue inventando mi cara como invento yo sus ojos grises teñidos de ese azul irreal que sólo existe en mi cabeza. O si ya no sabe quién soy. Me pregunto por qué me sigo preguntando qué estará haciendo con su guitarra si ya me dejó claro que las canciones no son para mí ni quedan melodías con mi nombre en el cajón de las historias que llegan a tiempo. Aun vuela sobre el tejado de mis cejas, y se balancea entre las cortinas de mi habitación. Y me pregunto por qué sigo tirando de un pasado que además ni siquiera existió. Por lo que me vendió, me digo. Y enseguida me cuento que jugó al escondite la mayor parte del tiempo, y que fui yo la que sumó a sus escasos renglones torcidos mis líneas sin terminar, y que quizá sólo fui yo la que prendió estelas en un mar que nunca nos mojó los pies.
Y sigo caminando, que al fin y al cabo este estado de incógnitas hace ya días que obtuvo resultados. Y eso me falta, poner el resultado en mayúsculas en uno de los post-it que tengo pegados en el alma y no arrancarlo tan rápido como acostumbro a hacer con aquello que no quiero saber.

10 comentarios:

Daeddalus dijo...

Ya sé que lo sabes, y que no buscas respuestas más allá de las que podrían ofrecerte esos ojos grises, que sí, teñidos de azul aunque sepas que tampoco te las van a dar... Y supongo que el día que dejes/dejemos de preguntarnos lo que ya sabemos, que no, tirarás a la papelera ese papel amarillo y arrugado, y con un poco de suerte ni siquiera te hará un leve rasguño al arrancarlo.

Amber dijo...

¡Es que es tan duro eso de saber lo que ya sabemos! Pero es la vida y cuando pienso así, igual que tú, recurro a la poesía de Octavio Paz, pues me calma mis preguntas y me acaricia mis heridas.

Por otra parte, hace ya meses que yo sólo sé que no sé nada y que prefiero dejar las cosas así.

Bonita, pero cruda reflexión, Nebora.

Un saludo desde el Mediterráneo Norte en un frío y anodino martes de noviembre,

Amber

Nebroa dijo...

Poco a poco me digo Daed. Que si ya no soy tan tontísima como antes, será que el camino sigue avanzando y yo también seguiré creciendo.

Amber, es jodido eso de no querer ver según qué cosas. Yo trabajo por sortear determinados deseos, quererlos, sí, que las cosas sean distintas, y currarme las que puedo. Intento no enfadarme tanto cuando no sale como quiero, cuando lo que sé no es lo que quería saber... Pero hay determinadas situaciones que siguen rozándose por encima de mis heridas, y me sigue doliendo más de lo que me gustaría...

silvo dijo...

Me gusta el texto de la entrada ya que habla de algo que, lo mismo por no haber sido vivido, continúa bello y se acompaña de la incógnita de saber si sucede igual en quien compartió un tiempo feliz, sin duda, pero el título de la entrada y nada más leerlo me hizo pensar en ese engañarnos para poder continuar, ya lo sabes pero no es ofcial mientras no te lo confirmen, besos Nebroa

Amber dijo...

Pues te comprendo, porque a mí me pasa tres cuartos de lo mismo. Y es que es muy cierto eso que según que situaciones es como seguir echando sal a una herida abierta, te entiendo, Nebroa, te entiendo.

Daeddalus dijo...

Creo que en otra vida nos caímos en un caldero, como Axterix u Obelix, nunca recuerdo...

Vir dijo...

Obelix... No querer saber lo que se sabe, o querer saber lo que no se sabe. Pudiera parecer que no, que no es lo mismo, pero sí lo es. O igual yo estoy confundida, como la mayor parte del tiempo. Y creo que debería saberlo, que me lo dejaron claro, pero debo ser tonta perdida, porque no me entero.

Nebroa dijo...

Silvo, podría ser otra lectura la tuya, aplicable a muchos de los individuos que nos llamamos seres humanoides. El continuo engaño personal al que nos sometemos para seguir haciendo exactamente lo mismo que hacemos. Evitar el cambio, el progreso, el avance...


Amber, qué tendremos dentro algunas mujeres que, sin muchas explicaciones, parecemos entendernos sin mediar demasiadas palabras?

Nebroa dijo...

Vir, cuando te lo dejan claro clarísimo clarinete, deberíamos abrir mucho mucho los ojos y repetirnos la noticia a menudo. O ponerla en siete post-it repartidos por la casa. Empeñarnos en algo que ya tiene una respuesta, buscando sin cesar otra contraria, creo que es un error. Te lo cuento para contármelo a mí misma. No es saludable para nuestro corazón quedar encerradas en historias que ya obtuvieron un final, aunque este fuese contrario a lo que queríamos.

Nebroa dijo...

Daed... si eso fue en otra vida, y ahora tenemos esta, unicamente esta, a qué estaremos esperando para salir urgentemente de la caldera?