jueves, 18 de noviembre de 2010

Cosas

La lleno de olvidos, de derribos. Me aniquilan la sonrisa, y me obligan a inventarme otra nueva. La lleno de bastardos consentidos, de destinos incorrectos, de amor desordenado y de lágrimas a destiempo. La ocupo con avisos, con señales diminutas en las curvas, con trocitos de pan bimbo caducado, lo tierno y lo cálido se quedó al otro lado, donde otras llegan a llevarse todos los pedazos. La lleno de chocolate blanco, que sin gustarme me lo trago, el puro se fundió en algunos otros brazos, la miel en los labios, sólo en los labios. La lleno de penumbras, de farolas apagadas. Los bares de los suburbios siempre están abiertos, aunque no haya copas frías para las cervezas que quiero beberme. A medio gas, medias tintas, mitades de espaldas, sólo un brazo, tres dedos recorriéndome. La lleno de cosas demasiado pequeñas que no llegan a calar en este cajita tan inmensa.


3 comentarios:

hijoeputa dijo...

A lo mejor el truco no consiste en encontar algo grande o muchas cosas para llenar esa inmensidad de "cajita". A lo mejor el truco es hacer la caja más pequeña.

Robert dijo...

Esa cajita contiene algo que surge de dentro: paz. Olvidemos, ni que sea por un momento, todos nuestros deseos, miedos…, y ésta se manifestará. Nos mostrará ese bienestar que no depende de nada ni de nadie. Al poco reaparecerá todo lo que llena, de forma no siempre positiva, nuestra vida. Pero como tú misma has descrito en ocasiones, lo negativo se nos vuelve a pegar con menos fuerza.

Nebroa dijo...

Robert... Gracias. Lo sé, aunque se me olvide...

Hijodeputa, no puedo estrujarme por dentro