lunes, 8 de noviembre de 2010

Bueno, volvamos a empezar pues. Así es todos los días, este lunes tampoco es tan diferente a un viernes triste en medio de un vals, o a una noche de miércoles que se cuela asaltando una vida aburrida. Una mañana de lunes sin viento que es capaz de mover todos mis cimientos y ponerlos a picar piedra para volver a asentarse en tierra firme. Otro adiós que sumar a la lista finita de despedidas a destiempo. Bueno, no quiero convertirme en la víctima derrotada de las pelis en el cine el día del espectador, volveré a erigirme protagonista de mis propias direcciones sin guión preestablecido, a remendar papeles cortos sin trascendencia en la memoria. Volveré a la vida, un día de estos, a hacer casting por las calles, en los bares, en los semáforos verdes que nunca se ponen rojos, encima de las cimas de las montañas grises que parecen rodearme. Volveré a respirar, aunque tenga los bronquios más negros que todo el carbón en el que se convirtió mi pasado, yo volveré a respirar, porque tengo una luz detrás del corazón que no se apaga nunca, que tengo amor inagotable, y ganas de salir del rincón infernal en el que a veces se convierten mis horas...

4 comentarios:

Gaearon dijo...

Hay que vivir. Contra viento y marea, hay que vivir. Si hacen falta manos a las que asirse, aquí hay dos, con durezas y todo. :)
Besos

Nebroa dijo...

Gracias Gae. Eso pensaba hace un momento. Vivir. La vida se abrirá en algún otro punto, no? No hay nada estable, quieto, parado para siempre. Avanza siempre, se mueve. Volveré a concederle margen, y a mí misma, que ya se abrirán nuevas puertas. Supongo.
Tú qué dices? que sí? que se abrirá alguna nueva ventana en mis pestañas?

Gaearon dijo...

Nebro, no me cabe la menor duda de que se abrirá más de una ventana. Pero haz una cosa, un pequeño detallejo que no está de más comprobar: que no las hayas tapiado, que las persianas suban sin problemas y que las fallebas giren para poder dejar las ventanas abiertas de par en par.
Que entre luz por ellas está bien, pero si además dejan entrar el aire, entonces es cuando realmente se nota que el corazón se llena. :))
Besos

Nebroa dijo...

Gae, todo está revisado, o estaba más bien. Así tenía las persianas, y la carpintería y todas las puertas, tal y como las describes. Hoy mismo, esta mañana se me han bajado todas de golpe. Pero no sé... supongo que después de 35 años conmigo, cualquier brisilla diminuta que me toque las orejas, me servirá para volver a abrir todo lo que hoy mismo se ha cerrado por derribo :)