lunes, 22 de noviembre de 2010

Aun tengo tiempo para soñar

Te he soñado hoy, nos bañábamos en tu cama, yo te respiraba el ombligo y me dejabas tu piel como enredadera para la mía. Jugábamos al ratón y el queso, te olía los poros y me dejabas verter en el pecho el aceite con el que me embadurno en las actuaciones estelares, ya sabes. Quería pasearte, rozarte el vello sin tocarte, planear con las palmas de mis manos tus infiernos, ponerle a tus ojos dos cubitos de hielo y bebérmelos muy despacio. El ratón se convirtió en gato y se instaló en mis movimientos, y te arañé la espalda, y luego los muslos... Te miraba. Y me quería dar la vuelta, que te excitase mi silueta, como te excita la música de los que tocan en Irlanda. Sentada. Y mirándote con la nuca desierta. Te acercabas y me ronroneabas el alma. Y me ponía a gemir con el aliento, y la respiración se espesaba. Los brazos como abrigo, mi desnudez como un verano fresco en tu cara.
He despertado con una maleta vacía pegada al costado... un día te encontraré, y me vestiré de negro, con botas y sombrero, y te comeré. Te comeré entero.

5 comentarios:

silvo dijo...

Esos sueños hay que tenerlos, son vida también, complementan, ayudan, compensan pero siempre son motor, besos Nebroa

Daeddalus dijo...

Me ha dado un subidón no explico de qué tipo al leerte...

Me alegra de que al menos no hayas renunciado a tus sueños, al menos ya tienes un punto de partida, una meta que hacer y convertir en realidad.

AN... dijo...

HAS terminado tu entrada a lo grande....te preparo los cubiertos y me pongo en el plato ....aunque conociendote igual me metes en el horno....
Me alegro que se te aleje el nubarron ,con esos sueños renovadores , un abrazo muy fuerte me ha encantado la entrada-

Vir dijo...

¡Qué buen sueño! A estas horas, sentadita en el despacho, no es de las lecturas más recomendables, que me dan ganas de escaparme y buscar a alguno que quiera soñar así conmigo... Seguro que luego lo releo.

Nebroa dijo...

Es increíble cómo a veces el destinatario del sueño no es inmuta y sin embargo otros ojos sueñan conmigo a la vez. Es curioso que los destinos no sean los precisos y adecuados, y sueñe la mente con aquel que nada daría aun convirtiendo el sueño en realidad. Ya ves, hoy ya no tengo ganas de coger la maleta ni de ir a ningún sitio. Sigo teniendo hambre, de comerme entero otro mundo, pero anoche entendí que sigo errando aun cuando duermo...
Gracias :)