martes, 2 de noviembre de 2010

Aquí, debajo del mundo

Oh vaya, estoy triste. Y no quería estarlo. De hecho sé que si no quiero, puedo. Así que podría estar feliz, reír y cantar canciones alegres a pleno pulmón, como me aconseja ceme, ponerme Born to run y cantar poseída por ataques epilépticos por el salón de casa. Creo que también lloraría con esa. Porque el corazón se pone encima de mi boca a tararear la misma, pero contándome por detrás que sí, que eso es lo que quiero, nacer para correr, pero que correr, corro más bien poco. O que me quedo sola en la carrera. Y entonces pienso en Drive all night, que con esa voz y corazón van al unísono. Lo que quiero y lo que no tengo. Así lloro, lloro mucho, hecho las vísceras por la voz, me saco el hígado en una bandeja, a los riñones les doy la vuelta y deshago el nudo que se me ha hecho en no sé cuál intestino. Vale, lloro un rato. Voz, corazón, ganas, deseos y vacios en el mismo instante. Todos juntos. Saliendo por los ojos. Así lo mismo la dejo a un lado, a la tristeza digo, que se acaba de convertir en unas gafas de mentira y no sé quitármelas de otra forma. La escucho. La siento. Dejo que me taladre un rato y quizá, después me ponga Better days, ya sabes, la de "These are better days baby, better days with a girl like you". Y lo mismo hasta me lo creo.

9 comentarios:

codeman dijo...

yo me lo creo, SIEMPRE después de la tormenta, sale el sol. Afortunadamente en nuestros paralelos hay mas sol que sombras.

Así que enjuaga esa tristeza, que incluso en las noches mas oscuras mejor se ven las estrellas.

y nada de esto lo he inventado yo.

La Abela dijo...

Mira..si estas triste llora, pero mucho mucho...después te pintas el ojillo y a vivir que son dias...te lo digo yo. Un besote medio triste, medio alegre.¿vale?

Sese dijo...

Siempre tenemos una canción de Bruce para cada estado de ánimo, quién sabe si mañana te apetecerá leap of faith, o better days como dices. Preciosa canción que Bruce aún me la debe (lástima del cartelito de I'm goin' down en Barna en el 2008).

"Juro que conduciré toda la noche para comprarte unos zapatos".

Un abrazo

Pablo dijo...

Drive all night es una de esas canciones, como decir… es despiadadamente hermosa, pero le tengo manía…
Me gustaría consolar a la prota de tu relato, pero a llorar, ahora mismo, no me gana nadie, losepas… (me ha salido la vena competitiva, debe ser)
La canción más bonita del mundo sigue siendo Thunder Road… el comienzo de algo…
Necesito un kleenes urgente (y no es coña)… no quiero mandarte un beso con mocos.

La puta vida…….

Colour my life dijo...

siempre hay días mejores :)

Colour my life dijo...

siempre hay días mejores :)

Vir dijo...

A la tristeza hay que darle paso, vía libre, que si no se hace fuerte, empuja, entra con más ganas y ya no hay nada que hacer. Deja que te envuelva, que te deje sus sensaciones, que te arrastre... Luego es más fácil disfrutar cuando llega la alegría, y más si llega la felicidad.
Un beso que te acompañe en esa tristeza.

PazzaP dijo...

Vir, la felicidad no llega. La felicidad se es. O no.

Nebroa dijo...

Fíjate la frase Paz, como si pareciese sencilla de entender, de comprender, o en último término de aceptar. Aun hay muchos ratos en los que la felicidad, de un lado y la tristeza del otro, me parecen dos extremos de uno de los hilos que mueve nuestro mundo. La dualidad. Ya sabes... Aun me cuesta captar, entender, conectar con la idea de que la felicidad siempre existe, y son las otras emociones las que van cambiando mientras ella, inamovible, espera en un lugar.
Ahora, leyéndome sigo explicándome... No es la antagonista de la felicidad la tristeza, verdad? Ahí iría la alegría, no? Que no es lo mismo... Mmm... me quedo pensando ;)