martes, 5 de octubre de 2010

Todo da demasiadas vueltas
y me giro
y reviro el cuello para ver lo que me encuentro.
Nunca hay nadie salvo todos aquellos
a los que hace tiempo que no veo, que no los quiero.
Hostia puta,
podría ser más fácil,
mirar hacia delante,
o al centro,
pero no siempre volviendo
la jodida cabeza al lugar de donde vengo.
Qué aburrimiento.
Yo es que paso.
Cansaditas las piernas,
la sordera que va en aumento,
sólo me faltan las gafas de lejos,
que se me acaban de empañar de golpe.
De lleno.
Bueno, a veces pasa
que te crees que vas a comerte el techo
y lo que te zampas es el suelo.
Qué más da.
Si al final todo continúa,
si eres invencible
como si te sientes vencido,
todo avanza,
aunque no quieras,
la ruta sigue, contigo y con tus miedos.
Y luego vas y te preguntas
dónde se quedaron las dudas,
no las ves?
si se te salen de la cabeza,
sí, esa que si no dejas de girar
va a acabar terminando en punta.
Y sólo te faltaba eso.

4 comentarios:

Frida la llorona dijo...

Cabezas que se meten en bucles o espirales de pensamientos o de sentimientos o de sensasiones....
Que chungas son las espirales aunque torcer el cuello cuesta lo suyo....duele!!!!!
Beso bella.
Frida

hijoeputa dijo...

Todo es entrenamiento. Si te sale comportarte de una manera pero te gustaría hacerlo de otra es cuestión de entrenarse. Sé que poco a poco has ido haciendo cambios. Sólo es cuestión de seguir por ese camino.

Robert dijo...

Los pensamientos obsesivos son de lo peor, consumen mucha energía y no nos dejan descansar para reponerla.
Si no se puede romper un pensamiento obsesivo, lo que a veces funciona es pasar a otro pensamiento obsesivo diferente. Quizá el momento de transición de uno a otro proporcione la calma necesaria para poder dejar de girar.

Alberich dijo...

Me encanta.
Simplemente.

Gracias.