miércoles, 13 de octubre de 2010

Que tu edad es la mejor

Tengo la sensación de que voy a quedarme corta con estas míseras palabras dedicadas a ti, como si supiera que en la mochila te cabe el universo y ésto sólo fuese un pico de entre las infinitas estrellas que lo quieren poblar. Aun así quería felicitarte, así como sin querer queriendo, para que sonrías, basicamente, sin ningún otro fin. Que te sientas bien, y respires mejor, aunque sólo sea un segundo, que pueda ser el inicio de un día más redondo que afilado, como acostumbras a sentir la vida de un tiempo a esta parte. Podría inventarme cuatro cualidades excelentes y media docena de palabras rellenas de risas para conseguirlo, pero no sé hacerlo así... Sólo hablo de ti, en tu cumpleaños. Puedes criticar las letras y buscarle el lado negativo a lo que digo, también me dará igual... es mi modo de regalarte algo, que sólo es tiempo. Las distancias y los kilómetros, lo desconocido y lo que acaba de aparecer disminuyen las posibilidades de comprarte un vuelo en parapente, una botella de jack daniels, un paseo en velero, una piragua o un teclado wifi. Que sólo tengo palabras, y ocupo mi tiempo en llenarlas para ti, que la intención es lo que cuenta y lo que a mí me vale, aunque para ti sea perder el tiempo y las ganas...
Ni gritas como antes, ni lloras como nunca, ni te carcajeas faltándote el aliento... como si medio mundo por no llamarlo entero se hubiera quedado detrás de ti y estuvieses solo en medio de la nada que has creado y donde te sientes cómodo y feliz. O infeliz. Qué más da? Has llegado a un punto en el que ya no te enfrentas a los vendavales, ni peleas con los dientes buscando un lugar donde descansar. De vuelta de todo y apenas sin giros, relajado, tranquilo y pasando de todo. Que te pega y te va ese rollo, el de no mostrar debilidad, no saber lo que buscas ni tener claro lo que quieres. Pero y qué? 36 años vagando sin pedir, sin mendigar, sin arrastrar tus pies detrás de nadie. Erguido y tieso, olvidando los restos que te trajeron a este presente. Vives y sigues. Respiras y sonríes de vez en cuando. Eso quería yo, que sonrieras, o que te sintieras querido, aunque eso ni te importe ni te guste ni te motive. Que el amor ya dejó de ser algo por lo que luchar y las mujeres no son tan buenas como parecía. Todo lleno de hijosdeputa y cabrones sueltos de los que no quieres rodearte. Medio cielo apagado y el otro a oscuras, pero poniéndole linternas a tu camino, aunque se quedaran en el tintero muchos sueños y los que aun te quedan estén descansando...
Felicidades... y esas cosas que se dicen, te podría subir al infierno, que seguramente es lo que te apasiona, podría llenarte de fuego los párpados para que volvieras a tocar la felicidad, como cuando tenías 22 años... Pero sólo tengo palabras... Que sepas que te quiero, un te quiero de esos raros y distintos, pero así lo siento ahora mismo... Y que ojalá, aunque sea pequeñito, te haga sonreír algo, aunque sólo sea un nanosegundo, como tú dices...

2 comentarios:

hijoeputa dijo...

Siento hacerlo público, pero es lo mas bonito que me han regalado. Gracias.

Nebroa dijo...

Bueno... gracias a ti. Has sonreído?