lunes, 25 de octubre de 2010

Que me arranquen de cuajo los labios,
los recuerdos y los sueños,
que me destrocen los latidos de tanto usarlos,
los dedos de estirarlos buscando lo invisible...
el pelo de tirarme hacia atrás
mientras aprieto un pecho
para lamer una lengua.
Que me muevan del letargo,
del abismo y de este infierno,
que vengan a aniquilarme el tedio,
la desdicha y mi penumbras,
cogerme la cabeza,
llevármela al cielo de un cuello,
a los charcos que hay bajo los pasos,
y al surco que deja una sonrisa
en medio de todas las prisas.
Que me taladren los ojos,
con pestañas de verdad,
con parpadeos que se parezcan a los arco iris,
con miradas salvajes, extremas, tajantes,
de las que atraviesan corazones olvidados...





3 comentarios:

Gaearon dijo...

Ni en mayúsculas el grito sería más fuerte.

Besos

silvo dijo...

Es muy bonita la queja, creo que hay que atreverse al derecho a disfrutar y al derecho a confundirse, besos Nebroa y buena semana

Nebroa dijo...

Hola Gae! ;) Y digo yo, tú crees que la vida escucha los gritos?

Silvo... Yo me atrevo! :)