jueves, 28 de octubre de 2010

Por el movimiento

Que las buenas costumbres nunca se hagan normas

4 comentarios:

PazzaP dijo...

¡Y que viva la rutina, pues en ella se halla el quid de la inventiva!

Huy, perdón...

Nebroa dijo...

jajaj no no, era precisamente al contrario... O no, qué más da?
El caso es que si lo que más nos gusta empieza a repetirse siempre, dejaremos de apreciar lo que nos llena. O todo lo contrario, si así lo decidimos. Has visto qué claro lo tengo todo?

Vir dijo...

Ni siquiera exigencias...

Nebroa dijo...

Eso mismo Vir, a eso mismo me refería. Y fíjate en este caso era yo la que, sorprendida pidiendo que una buena costumbre se hiciera norma, quise quebrantar una de las mías. O sea, una buena costumbre de las que yo hacía, dejar de hacerla, y ver qué ocurre por ahí fuera. El sólo requerimiento de ella (por mi parte y por la del otro) demuestra que al no ser habitual, la esperas con más ganas... Tú m'as entendío!?