sábado, 16 de octubre de 2010

P o E

Encallado en la orilla o flotando entre versos, avisa al cielo cada vez que despierta, que el universo sepa que vive, que no se rinde y que necesita un abrazo medio gastado. Va y viene, aunque vaya más veces de las que vuelve, escribe, narra y sólo deja un cuarto de su rastro en mi solapa. Le asustan los futuros inciertos, reflexiona sobre el mar en el que querría bañarse y se duerme mirando lo injusta que puede llegar a ser la vida. Generoso. Sensible. Cansado de remontar. Y aun así volando cuanto puede... Y me gusta... Me gusta la idea fingida que inventé para él...


3 comentarios:

hijoeputa dijo...

¿No será un salmón?

Pablo dijo...

Seguramente "E" sería capaz de cualquier cosa por comerse esas "Malastierras", de saborearlas sin dejarse ni uno solo de sus rincones.
"P" debe llevar una carga mucho más pesada de lo que es capaz de imaginar... y sigue encallado.

Nebroa dijo...

No hijodeputa, es alguien que me gusta. El único salmón que me gusta es el de calamaro.

Pableras, seguramente ambos tengan mucho del otro y viceversa