viernes, 15 de octubre de 2010

Obligando

Vamos,
regálame tres cuentos,
dóblame la espalda,
y la cabeza
y los ojos hacia el otro lado.
Oblígame a mirar de lleno el mar,
como si no me quedase más tierra que pisar,
o más cielos que observar,
o ninguna estrella de la que colgarme
haciendo eses.
Ufff
dímelo,
quiébrame,
sacúdeme el polvo que no cesa,
las arañas que me espían,
los pesares, los sinsabores,
la angustia y el ocaso.
Grítame, que quiero escucharte,
diciendo aquello que se esconde,
que no se muestra,
que de tan perdido parece muerto.
Invéntate que existo,
que me quieres y
que no me olvidas casi nunca.
Que me tuerzo en las rectas,
que me inclino en las curvas,
que si sigo danzando
me caeré al vacío del olvido.
Donde no existo,
donde no vivo y tan sólo respiro...

2 comentarios:

silvo dijo...

!Qué bello es el querer correspondido!, él produce lo que cuentas Nebroa, es precioso y claro, besos y buen fin de semana

Nebroa dijo...

Es imaginación silvo... Pero nos vale. Mua