jueves, 21 de octubre de 2010

Me aburren las distancias, los kilómetros y lo lejos que puede llegar a mantenerse el cielo. Lo que hace conmigo el espacio y aquello en lo que me convierto cuando no puedo lamer lo que deseo. Todo es relativo, el tiempo, el olvido, los recuerdos y toda esa tierra que hay entre el infinito y mi mísera cueva... Porque a veces estás lejos y parece que esté sentada en los pies de tu cama acariciándote la espalda, o pasa que pegado a las piernas de mi almohada yo te veo vestido de esquimal esquiando en el norte de mis días. Pero me aburren las distancias verdaderas, tener que moverme para satisfacer los vacíos, los desencuentros o los besos que quiero robarte. Serán las ansias de la niña impaciente, serán las ganas de la adolescente inquieta, será el cansancio acumulado, que de tanto buscar bajo las piedras el oxígeno que ventile mi esternón, me ha dejado los pies inmóviles, quietos, parados, estancados. Que lo quiero aquí, cerca y pegado... no allí, invisible y la mayor parte del tiempo, inventado.

11 comentarios:

Li..* dijo...

A veces no queda otra que habituarse a las distancias. Mnetalizarse, así es más fácil. =) un beso

CAOS dijo...

Muy sincero, muy real. Hay distancias que duelen demasiado.

besos

Gaearon dijo...

La distancia depende de cómo se quiera sentir. Pueden ser mucho más cien metros que cien kilómetros. La perspectiva la da el corazón.

Besos

Nebroa dijo...

Li, como en todo. Que siempre funciona, o debería hacerlo, lo de meternos la idea en la mente hasta creérnosla. Pero si pudiera escocger (cosa tremendamente difícil hoy en día) no querría distancias. Hoy, ahora mismo, no. Ya no es que me aburran, hoy me desesperan

Caos ;) Tienes algún consejo para que esos dolores que dejan los kilómetros no me aniquilen los pasos?

Gae, toda la razón. Desdeluego. Tengo amigos lejos, y he tenido besos esperándome al otro lado de la estación, los he sentido cerca, incluso se magnifican los sentidos, los sentimientos y las emociones. Y tiene su parte buena, claro, como todo. Pero aunque como dices, la distancia la marca el corazón, yo soy mucho más que un corazón, soy dedos, labios, besos, brazos y todo lo que se puede hacer con los dedos, los labios, los besos y los brazos es lo que me gusta que esté aquí, pegado.

jok dijo...

sera el desencanto,,,

Zara dijo...

Qué jodida es la distancia... es mejor querer las cosas así, cerquita como tú dices... lo contrario puede llegar a ser doloroso hasta decir basta

Pablo dijo...

No hay nada más pagado que Don Pinpón a una cama de velcro......

Vale, vale... solo era por poner una sonrisa..... como sois!!

Nebroa dijo...

El qué jok? qué será el desencanto? lo que hace que me aburran? Pero por los que he llevado? Explícateer!

Zara, es doloroso sí. O lo ha sido. Ahora me produce aburrimiento. Desesperación! Que es aun peor!

Pablo! A Don Pimpón ya lo tengo yo en el espejo todos los díaaas! jajaa

Para dijo...

Yo empiezo a no soportar el espacio separado, el hueco crece mucho , y cada vez mas rapido y es probable que en breve sea mayor que yo, y entonces?

jok dijo...

jaja,,,seran las ansias de la niña impaciente,seran las ganas de la adolescencia inquieta,sera el cansancio acumulado,,,sera el desencanto de buscar bajo las piedras el oxigeno que ventile mi esternon...


hoy el espacio nos oprime
mientras el tiempo nos expansiona
amenaza el peor desenlace el reto del espacio es la muerte

Nebroa dijo...

Para, tienes que volver a la península. Inmediatamente.

jok... será, quizás, puede ser.