sábado, 23 de octubre de 2010

¿Jugamos a las mentiras?

Un día podríamos jugar a los casados, a las parejas, a los médicos y a los don juanes con flores en la solapa, yo te llevo el desayuno a la cama y tú me haces masajes en el alma. Jugaríamos a morir por el otro, a cuidarte si te pones malito, a que me prestes dinero si me vuelvo aun más pobre que los pobres o a dejarte mi piel si te hielas de frío cuando no estés conmigo. A pensar en ti, a que fantasees conmigo en el espejo del baño, a buscarte trabajo cuando te aburras, a que me sientes en tus piernas y me hagas creer que se parecen a un sofá de los más cómodos de ikea... ¿Jugamos a que tú me buscas y yo me dejo encontrar? ¿a que cuando te encuentro el tesoro es mejor que el de indiana jones en el cielo maldito? ¿Jugamos a abrazarnos por las calles llenas de gente que no nos entiende? ¿A bailar debajo de la lluvia ácida que nos vierte encima este mundo ensangrentado?

Va... vale... sí... seguiré jugando sola. No se me da mal, para soñar ya están las noches y ahora me temo que es muy de día...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Se me había pasado esta entrada , Jugar es la esencia de la vida , me gusta el de papas y mamas , el de los médicos , pero el que mas practico es el pingüino , me bajo los pantalones y tu entonces hechas a correr y yo te sigo con los pantalones por los tobillos ... N

Nebroa dijo...

jajajaj Como odio correr, me temo que nuestro juego terminaría pronto! A mí me gusta más la piragua!