viernes, 29 de octubre de 2010

Aunque todo sea necesario

No espero que me hables de cuántos huesos se te marcan en las manos, podrías contarme que no te quedan uñas desde que empezaste a mordértelas pensando en la que te lo cuenta.
No es que necesite que me cuentes cómo te atas los zapatos, o si prefieres calcetines negros o de rayas, podrías contarme que vas a ponerte las botas que llevas puestas media vida para recorrerte los espacios que nos separan.
Ni que quiera saber si te gusta el frío que hace cuando tocas la música de Drake, podrías contarme que mañana vienes, descalzo de miedos, sudando canciones para sacarme a bailar quedándonos parados.
Tampoco qué desayunas, cuánto azúcar le pones al café y si prefieres la tostada de la parte de abajo del pan, podrías contarme que desde que aparecí apenas duermes, y que te gustaría que los que te desayunasen fueran mis buenos días.
Ni cómo es tu barba. Y sí que no te afeitarás ese día.
Ni cómo andas cabizbajo. Y sí que te sentirás erguido a mi lado.
Ni si se te erizan los pelos cuando escuchas a Bruce. Y sí que conseguirás que nuestra vida se parezca a un concierto de él.

2 comentarios:

Nebroa dijo...

La Srta. Bye (http://afaltademedioverso.blogspot.com/)un día escribió esto:

"Déjame que haga de mis buenos días tu despertador"

Y me encantó. Y tenía que contar que 'los que te desayunasen fueran mis buenos días' fue sacado después de leerla a ella.

Daeddalus dijo...

Que así sea Nebroa :)...