jueves, 16 de septiembre de 2010

Revisando palabras

Cuántas de éstas suenan al día?

Nunca, nada, jamás, nadie, siempre, todo
Terrible, catastrófico, tragedia, tremendo, horrible
Debería, deberían...

Hace poco tiempo me di cuen de que, probablemente, lo que venía detrás de ellas no era verdad y que, por tanto, no paraba de contarme mentiras. Y hasta me las creí.´
'Todo'* lo demás es historia...

*Bueno, alguna vez también falla la cutreoría, que hay frases que quedan muy monas para acabar una entrada y pongo lo que me da la gana!

4 comentarios:

MK42 dijo...

Claro que puedes saludarme!!!. Paso por mis blogs, siempre me atrae la magia de saber que alguien que lee desde algún otro rincón del país o del planeta. Suelo pasar por tus blog con frecuencia, me gusta como escribes. Bienvenida.

Aida dijo...

Eso me gusta, lo que te dé la gana! Faltaría más!

Robert dijo...

Las palabras que pronunciamos tienen importancia. Las palabras designan ideas, pensamientos, y según pensamos actuamos.
Me parece que es en tu blog donde he leído: Actúa como piensas o acabarás pensando como actúas. La frase apuntaba a que lo que convenía cambiar era la forma de actuar, por considerar los pensamientos correctos. A la inversa funcionará igual, cambia los pensamientos si no te gustan; de lo contrario actuarás como piensas.

Nebroa dijo...

Emeká, aquí también serás bienvenido siempre que gustes!

Aida, ahí estamos, intentándolo!

Así es, Robert, así lo vivía yo. Más o menos. Me creía mis pensamientos, los más viscerales, extremistas, tajantes. Todos sin cuestionar, directamente verdaderos. Sin pasar por el filtro de la 'razón' para, al menos, ver qué tipo de realidad llevaban consigo. Al no confrontarlos, ellos cobraban más y más vida llegando a traspasar las fronteras hasta convertirse en materia, esto es, en acciones... Prolongación de aquello que piensas. Eso eran mis actos. Y sí, poco a poco cambié el pensamiento y con ellos fueron cambiando las acciones. El resultado, bueno, a mí me sobra con mirarme al espejo, no sé qué piensas tú! Que por cierto, no sé el tiempo que llevas buceando por aquí!