sábado, 18 de septiembre de 2010

Mezclo conceptos, invento cuentos

Ridículo es, eso es evidente... Me refiero a lo de ir detrás de alguien que ya te ha dicho de uno u otro modo que o bien no se posiciona en ningún sitio y se queda en medio de no sé dónde, o bien te ha dicho, mira, vete a por nubes que yo prefiero recoger piedras...
Es ridículo en cuanto a que uno, si mira dentro, la intuición ya hacía tiempo que andaba contándole verdades por la noche, y ya se sabe eso de que las voces interiores rara vez fallan, y que sí, que pueden fallar, pero eso es porque las has escuchado más mal que bien...
La ridiculez asoma cuando de repente, así, en un flash, en cualquier momento, viene la realidad a susurrarte un 'eh, por aquí no vas bien', y tú y tu ego seguís tapándoos los oídos y seguís actuando de esa forma tan peculiar que parece arrastrarse por campos en los que sólo encontrará cactus y no las rosas que busca.
Eso es lo ridículo, querer y perseguir un algo que nadie confirmó, esto es, el dueño del corazón que tú ansiabas, y que aun después de saberlo, sigamos pretendiendo encontrar amor en unos ojos que hace tiempo que dejaron de sentirlo... o acaso no lo sintieron nunca.
Darte cuenta de que has vivido una realidad que no era del todo cierta, que caminabas en un escenario que creías certero y resultó ser dudoso, que te confundieron las palabras, que pusiste ecos del pasado en la frente del de enfrente, y que lo que creías que había existido jamás se pronunció, eso, eso es exactamente el principio del ridiculismo sexuarrrll...
Y lo bueno de la historia es que ese ridículo ya no es negativo, porque puedes mirarte al espejo y reírte, que ese es el fin de las actitudes ridículas, que te hagan gracia, que te partas la caja sólo al imaginarlas... Me pasó tantas veces que aunque me afectan, ya no me tocan tanto. Una vez más, no?
Aprenderemos pues a escuchar, mirar, ver, observar... sin meterle demasiadas escenas soñadas a esas historias que sin ser románticas, pretendían serlo. Ya sabes, quitarle esas sentencias tan dulces que, de madrugada, te cuentan que le gustas, oh sí!, que te quiere?, se esté enamorando?, uy, que yo creo que quiere algo más... que mira que si está colgado por mí... Pfff!
A veces me sorprenden las actitudes de 'mi ego', es capaz de hundirme en la más absoluta miseria, como de ponerme un pedestal de 3 metros bajo los pies. En fin.
La verdad es que ya no quiero 'creerme' nada más...
Por eso decía anoche que ando algo sedienta de realidad... Habrá algo real ahí afuera? Mmm...

5 comentarios:

Daeddalus dijo...

Yo me repito una y otra vez que no más, nada de subir a los cielos, de creerme y de imaginar, cuando las señales que me envía la intuición es que por ahí no... pero no sirve de nada, porque vuelvo a creer, y vuelvo a caer, claro, desde el pedestal y cuando hago esfuerzos para levantarme llega un jodido SMS que me vuelve a dibujar una sonrisa idiota y vuelta a empezar. Si es que hay hombres que no deberían existir, al menos en mi vida.

Zara dijo...

Morgan Freeman dice en la peli del juego del amor que el final siempre está presente desde el principio. Más razón que un santo xD
Pero es que es mu dificil deshacerse de esa parte inventada por uno mismo! yo no se hacerloooo
explicameeeeee jajajajajaj
en realidad si se, pero no me da la gana, asiq rectifico:
Anaaaaa, enseñame a que me de la ganaaaa de ver las cosasssss!

Robert dijo...

Antes de acabar la lectura de éste post me negaba a aceptar la palabra ridículo que no paraba de repetirse. Quería contestarte para desarmar la carga negativa que lleva la palabra, pero tú lo has hecho de forma inmejorable.
Ridículo es una palabra peligrosa, va asociada a vergüenza, y ligada a los sentimientos el poder destructivo es terrible; puede dañar el corazón de forma irreversible. Hazte monja si es necesario, pero no permitas que tu corazón deje de reír.

MK42 dijo...

La intuición es una forma de conocimiento. La nostalgia es una forma de conocimiento. El desarraigo es una forma de conocimiento.

E dijo...

Yo es que te quiero, sabes?