miércoles, 22 de septiembre de 2010

Mejor sentenciar que someterse a juicio

Y la de veces que nos protegemos atacando, que nos ponemos una coraza gigante encima, para que nadie nos toque, para que nadie crea que nosotros, para que nadie piense que...
Que es el de enfrente el que la jode, el que no sabe, el que se lía y el que no se aclara.
Que nos llenamos de insultos para volcárselos, para restregárselos, para que sienta que se equivoca. Jueces hostiles a la mínima de cambio.
Que hacemos algo que no surte el efecto deseado, y nos llenamos la boca de versos malolientes y ajados. Para el otro, para el de ahí, para ese.
Que yo quería conseguir algo y se me ha escapado... Y joder, que no pienso tolerarlo, y le pongo buitres en la lengua, cuervos en el lomo y embestidas de toros enfadados... Allí, a ese.
Que es mucho mejor mirar los errores ajenos que pararse a pensar que quizá se nos ha ido a nosotros el norte. O aun mejor, que no hay un norte marcado entre dos y que quizá también sea el nuestro el que se ha girado...
Todos están equivocados, nadie tiene ni puta idea de nada y que es mucho mejor ser tajante, extremista y verdugo que pararse a pensar que no siempre somos lo mejor que sabemos ser... Nos arremolinamos, hacemos piruetas escapando del desaguisado, como sea, cuanto antes, que no me pillen, suelto un par de espasmos y luego digo que se me ha olvidado...
Y como si no hubiera pasado nada, total, son 3 palabras, qué más da si hacen daño?

15 comentarios:

Lenka dijo...

Porque somos cabrones, ruines y egoístas. Y nos da la perreta, como a los críos de tres años. Porque nos da un miedo de la leche no conseguir todo lo que se nos antoja, o sufrir la más mínima decepción. Porque nos hemos creído que el mundo entero nos debe algo.

Y no. Nadie nos debe nada. Las cosas salen como esperamos o no salen en absoluto. Y es lógico (y humano) cabrearse, pasarlo mal, cagarse en todo. Pero ya, listo. No vomitarlo en el otro. Si uno se para a pensarlo... habrá algo más idiota que odiar a alguien porque no te ama? (Oh, qué osadía, oh, cómo se atreve, tamaña ofensa!) Pues todos caemos en eso. Como si nosotros fuéramos por el mundo sin negarle nada a nadie, verdad? "No soporto a este chico, pero pobre... ya que tanto me ama pasaré el resto de mi vida con él, para que sea feliz y no sufra". Venga ya.

Y así con miles de cosas. Sigo pensando que culpar "pa fuera" (mi ex, mis amigas, el vecino, la vida, la sociedá) no sirve de nada. Y encima es terrible! No me gusta que lo que me atañe dependa de otros. Prefiero que sea culpa mía, francamente. No es mejor así? Siendo culpa mía puedo arreglarlo YO. Mucho más fácil, en realidad.

(Los que se pasan la vida repitiendo los mismos errores y llorando después son los que no se han dado cuenta de esto?)

Me ha encantado, Nebroa. Un beso!

Robert dijo...

No siempre somos lo mejor que sabemos ser; esa es nuestra esperanza y la de la humanidad.
Como nos tratemos a nosotros mismos y como tratemos a los demás, así de cerca estaremos de la felicidad.
Esas corazas acaban construyendo una imagen falsa de lo que somos. A fuerza de llevarlas se integran en el cuerpo, lo envenena y traen la infelicidad. El poder de las palabras, especialmente las que nos decimos a nosotros mismos, es terrible.
Lenka encuentro tu comentario buenísimo, pero en un momento dices que no te gusta que lo que te atañe dependa de otros, y que prefieres que la culpa sea tuya. Discrepo en eso porque aunque no nos guste, a veces lo que nos atañe depende de otros. Si la culpa es tuya es mucho más fácil, pero asumir las culpas que no nos corresponden no me parece una buena opción. La solución no siempre está en nuestra mano y realmente hay cosas que no la tienen.

Robert dijo...

Después de echar una mirada a nuestro interior, y para tener una idea más amplia del terreno que pisamos, recomiendo leer el siguiente artículo del profesor Santiago Niño Becerra.
Es una cuestión subjetiva y contradictoria, pero pienso que los humanos somos mejor como individuos que como colectivo.

Título del artículo:
A medio plazo lo único que hay que hacer es sobrevivir

Si ponéis el título en google os aparecerá el artículo. Fue publicado por El País en el suplemento del pasado 12 de septiembre.

mi dijo...

A la gente no le gusta asumir culpas (o responsabilizarse de las consecuencias de sus actos)
Es más fácil pensar que el error lo comete el otro y por eso yo reacciono de esta manera. Paso la pelota, que entretiene y libera más juzgar al que hay enfrente... que lo que veo dentro jode más.

Lenka dijo...

Robert, tengo claro que no todo depende de nosotros, efectivamente. Ni todo es culpa nuestra. Pero todas aquellas cosas que sí son culpa, responsabilidad o causa nuestra... por qué no admitirlas? Admitirlas positiva y racionalmente, a ser posible, sin autoflagelarnos ni acomodarnos en el "no lo puedo evitar" o el "es que soy así" (que es de lo más idiota que se puede decir, opino).

Pienso que es mucho más honesto reconocer que algo puede haber salido mal porque hicimos tal, dijimos cual o actuamos de aquella manera (cuando así sea, claro). Y pienso que no es de recibo sentarse a llorar por eso eternamente ni machacarse. Ya está. Me equivoqué. Lo bueno es que puedo cambiarlo, depende de mí porque fui yo quien metió la pata. La próxima vez probaré de este otro modo.

Así, sin tantos dramas. Y, es más, cuando las cosas que se tuercen ni siquiera dependían de nosotros... a qué montar un pollo? Pues vaya, en fin, mala suerte, no salió. Personalizamos demasiado las cosas para tener alguien a quien culpar. Fulanito no me quiere. Qué cabrón. Por qué? Debería quererte? Dónde lo pone? Has querido tú a todos lo que te querían?

A eso me refería. Que si el problema está en ti, alégrate porque puedes intentar alegrarlo por ti mismo. Y si no está en ti... bueno, a qué desesperarse? Se puede hacer algo? Sí. Perfecto. No se puede? A tirar palante como mejor se pueda.

Como teoría me parece estupenda, claro. Ponerla en práctica cuesta pelín más (somos humanos!) pero se puede, se puede. Creo que la base está en ser honesto con uno mismo. No engañarse. Salirse un poco de uno si hace falta. Yo hace tiempo que no me paso ni una mentira.
XD

Robert dijo...

Lenka:
Naturalmente, que prefieras que la culpa sea tuya no significa que no sepas que no siempre lo es. Y que no te guste que lo que te atañe dependa de otros, no implica que no sepas que no siempre es así.
Perdona, había tomado el rábano por las hojas.

RJ.. dijo...

Hola bonita....veo que tu entrada tien miga, asi que iré comentandote poco a poco para que no se me escape nada....

Tu primer párrafo...tienes la muestra en mi blog...ayer sin ir más lejos, que duro debe ser estar siempre pendiente de la opinión de los demás , refugiándonos detrás de máscaras sin sentido, que al final..de una forma o de otra acaban cayendo, como en el caso de una comentarista mía de ayer y zass...se descubre el pastel...

Con esto no digo que no e importe la opinión de los demás, pero cada día que pasa mucho menos y además depende en que....

RJ.. dijo...

Sabes QUÉ???...que si eres capaz de escribir esto, eres capaz de hacerte consciente en un momento como el que has definido y creo...que si esto realment ocurre...tu grado de enajenación...disminuye y si me apuras desaparece....

No obstante te doy la razón en lo dicho....que fácil es culpar al mundo, al otro....que fácil es no ser capaz aún sabiéndolo, de reconocer que es nuestro el error, pero que difícil debe ser vivir así...la soledad del después debe ser horrible, y que denota??? denota mucho que reflexionar a cerca de uno mismo...pero fijate si somos tontos, que aunque lo sepamos, no nos ponemos manos a la obra y lo peor, es para nuestro bien...pero seguimos siendo, nuestros peores enemigos....un beso grandiosa entrada....

Anónimo dijo...

Yo creo que el problema es que no salimos de los contextos binarios. Si aceptas un premio te condenas a la posibilidad de un cástigo, o la concatenación inmediata de tener que mover el rabo e insalivar. Si miramos las reacciones en cadena suelen ser binarias, si atacas para defenderte, si haces ver que te defiendes pero pretendes en realidad atacar...seguimos presos del bien y el mal, pero e´stoy con Gopegui en eso de que para estar del lado de este "bien" imperante que es más falso que la hostia prefiero ser mala - aunque lo interesante sería salir de lo binario, no es mal comienzo

Anónimo dijo...

En definitiva que este texto me parece bien escrito, pero demasiado "simple"

RJ.. dijo...

pERDÓN POR LA INTROMISIÓN....ANÓNIMO...SIMPLE EL TEXTO????....Y TU QUE ES LO QUE LEES PARA DEFINIR ESTE TEXTO COMO SIMPLE....???

sABES QUE ES PARA MI SIMPLE.....??? SIMPLE ES NO DAR LA CARA CUANDO UNO ATACA...XQ NO DEJA DE SER UN ATAQUE....SIMPLE ES ESCONDERSE DETRÁS DE UN TECLADO...QUE FÁCIL ES VIVIR TIRANDO LA PIEDRA Y ESCONDIENDO LA MANO...JODER...SEAMOS CONSECUENTES...ESCRIBES...DI QUIEN ERES...ESO ES DE SER MUY SIMPLE....

Anónimo dijo...

Que yo no funciono así...

Anónimo dijo...

La gente en la infancia tiene los modelos de papa y mama, es decir juegan a dos bandas, yo jugué a diecisiete y no me creí ninguna y aprendí a utilizarlas ...un juego divertido y quererme ya me quiero yo
Me provocas siempre para obtener lo que tú quieres, yo sólo responderé cuando haya quorum baby sólo en esos casos me dejo manipular

Nebroa dijo...

A veces me pierdo en mi propio blog :s

RJ.. dijo...

JJAJAJJAJAJJA....cielo, perdona ...pero me quedé d eputa madre.....y entiendo que te pierdas en tu blog...en realidad...al final yo tampoco he sentido nada.....un beso mi reina..