sábado, 4 de septiembre de 2010

En blanco los esquemas, las barreras y los límites... Levantando anclas, desbordando el cielo y bordeando el mar donde me sentía como el pez del cuento del agua. No sé quién soy ahora, aun no hay aposentos, ni butacas cómodas, pero al menos sé que el altavoz que establecía verdades eternas ha dejado de sonar

7 comentarios:

Lenka dijo...

Y para cuando se empeñe en no dejar de sonar, siempre puedes comprarte un tirachinas y apagarlo de una pedrada. Así aprenderá.

CAOS dijo...

Las verdades eternas no existen. Mucho mejor así, libre, en blanco, y descubriendo a cada paso. Un beso.

Robert dijo...

El blanco es la suma de todos los colores.

swӘӘт sσñα∂σяα' dijo...

soñar soñar soñar :S

Nebroa dijo...

Así me lo cargo a veces Lenka, a hostia limpia como me enseñaste en un tramo del camino. Otras con cariño o amor, o llámalo como quieras, pero sin ceder... Mua! Y gracias, que nunca te lo dije, no? :p

Caos, yo creía que sí, que existían. Y tienen la cualidad de que aun no existiendo, buscan su hueco en cada paso. Y siempre tengo que ir detrás, para no establecerlas como reales... A que me entiendes un poco?

Nebroa dijo...

Robert... me dices que ahí, tal y com estaba anoche, lo que había o a dónde llegué fue por haber pasado por más colores?

Sweet! Sí... supongo. Y no dejar de hacerlo, nunca, aun consiguiendo el sueño pretendido... Sumar otro más

Robert dijo...

Te he contestado en el siguiente post, pero te comento lo siguiente:
El blanco contiene todos los colores, todos los recursos, y si el altavoz de las verdades eternas ha dejado de sonar tienes muchísimo ganado.