jueves, 12 de agosto de 2010

Se me agobia el corazón, y de pronto lo tengo panza arriba que se me pone mirando hacia donde tiene la tierra el centro, subo y bajo a la velocidad de los rayos que dejan los relámpagos que me invento, descuelgo el teléfono y después lo pego con pegamento, cuento kilómetros o me tiendo en la cama a forcejear con los pensamientos, me voy al futuro más lejano o me quedo quieta mirando pasar al viento, lo mismo me levanto que me tiendo, salto o me despliego, aterrizo o sueño... Así voy, arriba o abajo, fabricando ilusiones o decepcionándolas en cuanto puedo...
A veces se me quitan las ganas de moverme y otras me falta aire que aguante mis movimientos, quiero, puedo y lo intento, aunque de repente no quiera, ni pueda y mucho menos lo cuento. Han venido a visitarme los lamentos, ya no quiero un encuentro, ni forzar los trayectos. Se me olvida que en los cuentos que me invento lo habitual es el tropiezo...

5 comentarios:

violetazul dijo...

Se nota que la luz del sur te recargó bien, has venido más poemaria... me gusta tanto como lo escribes...
en mis cuentos, el protagonista siempre es el tropiezo, la pena.. y el lamento.
besos guapa!

hijoeputa dijo...

Todo es cambiar de protagonista.

silvo dijo...

LO habitual es el tropiezo pero importa más que tengas ilusión y movimiento, recuerdo los cambios de nombre del blog, creo que reflejan movimiento, besos Nebroa

Luna Méndez dijo...

Primero me llamó la atención el nombre de tu blog. Por el comienzo en común con el libro de Paulo Coehlo que, para ser sicera, detesto.

Una vez dentro me llamó la atención la frase de tu perfil. Asquerosamente sensible. Genial. Me encanta tu descripción.

Por último este texto me ha encantado. Por ese ansia que se palpa en cada letra :)

Nebroa dijo...

violeta... apostamos a que la historia no tiene por qué ser siempre igual? Apostamos por quitar ese 'siempre' que une a nuestros cuentos?

Quizá hijodeputa, quizá sólo se resuma en eso

Silvo, así es, el movimiento, que ha venido marcando mis días... tú también has sido testigo de eso. Ahora, míralo, lleva ya un tiempo en el 'no sé qué', y de momento no cambiará!

Luna, bienvenida! ;) El título comenzó siendo 'a orillas del dolor', ya ves, la alegría de la huerta que era! Lo de asquerosamente sensible cambió también, aunque volví al estado original porque va conmigo, y bueno, el texto... ansias creo que nunca me han faltado! Beso!