martes, 24 de agosto de 2010

Nuevo, escondido, usado

No existía ni se había mostrado, aunque yo ya había conformado la silueta de sus pies, el color de su corbata y hasta cómo se le arrugaban los labios al sonreír de mentira...
Lo bueno, o lo malo, que nunca se sabe, de inventar una vida acorde a la tuya que no existía más que en tu cabeza, es que en algún momento hay que desmontarla.
Ni existe lo que yo creé ni aquello en lo que creí, no porque vaya de vuelta de todo y la mujer fatal que vive en mí sea una descreída... es sólo que esa es la realidad. Ni optimismo ni del contrario, la realidad muestra un abanico infinito de siluetas de dedos, de reflejos de corbatas y de arrugas perezosas que demasiado ricas son ya como para además, ser calcamonías de una idea basada en cuentos, historias, tebeos y comics irreales.
Así que aunque fuera sin querer queriendo, (que yo no quería imaginarlo, ni perfilarlo ni terminar de construirlo) algo estipulado nació en el fondo de los mares. Vive ahí, de vez en cuando aparece en sueños y otras tantas veces me lo monto con él en el suelo del frío pasillo que tanto me pone...
Hace un tiempo que empecé a flotar sobre las aguas que me mantenían ahogada y sin respiración, y hace el mismo tiempo que concedo a la vida el permiso para aterrizar en mis aeropuertos. Así que vienen aviones grandes, pequeños, que se arrastran o que inician el vuelo, que no nacieron para ascender o que se pasan el día ventilando las nubes... Lo que yo estoy aprendiendo es a conocerlos tal cual son, sin etiquetarlos como salchichas al vacío, animales sin pieles o documentación presentada en fecha límite. Son, es.
Y van apareciendo, asomando, mientras yo observo, miro y se acabó. Sin que la postdata venga a estropearme el resto del párrafo o sea suficiente para cambiarle el sentido a las letras escuchadas que la precedían. Yo me entiendo.
Aunque bien es cierto que nunca mataré a aquel que me hace el amor en el suelo del pasillo que conduce hasta el cielo...

9 comentarios:

Daeddalus dijo...

Esa última frase me ha dejado muerta, literalmente. Qué bien te sacas las cosas de dentro.

¿Qué tal ha estado el arroz? ;)...

Robert dijo...

Sin palabras. Lo has dicho todo, clarito.
Siendo consecuente con mi comentario, tendría que pedirte que quitaras el “Yo me entiendo” del penúltimo párrafo.

Diferido dijo...

No mates a nadie, sólo intenta incorporar lo nuevo...

PazzaP dijo...

Eso, no lo mates, que en el pasillo del cielo hacer el amor es divino.

Robert dijo...

La sinceridad de tus palabras no merecen el comentario que he dejado. Si pudiera lo borraría.

PazzaP dijo...

Robert, si participas desde una cuenta de Blogger, aunque no tengas blog, podrías borrar todo lo que quisieras.

Nebroa dijo...

Daed, me queman, a veces... por eso salen así, un poco a lo bestia
El arroz? faltabas tú!

Robert, gracias... Tengo una etiqueta por ahí, demasiado exagerada 'nadie o entiende', cuando he escrito algo ahí, creyendo que sólo mi mente alcanzaba esos rasgos, pecaba de egocéntrica, al creer que 'nadie' podría llegar a las mismas conclusiones que yo, llegado el caso. Y siempre ha habido alguien que captó la idea... Debería quitarla! ;)

Diferido, supongo que esa es la clave, que no desaparezca lo que me llena dejando libres espacios donde puedan entrar más realidades ;)

Robert, por qué habrías de quitarlo? Unas palabras que no merecen otras? Dónde está escrito eso? A mí me encanta que vengas, eso lo sabes, no? Si se me olvida decírtelo, recuérdamelo!!

Paz... Robert... jajaj yo sólo veo mensajes de empujón para crear el dichoso futuro blog de Robeeert! :p

hijoeputa dijo...

No te pegan con corbata.

Nebroa dijo...

Lo sé... Es mejor que la corbata la lleve yo, sin nada más! :p