sábado, 21 de agosto de 2010

Esecé...

Los pies en el suelo, las alas desplegadas y la seguridad al borde de la garganta... Iré mañana, allí donde las flores crecen después y el sol quema hasta lo que no se ve. No hay futuro escrito, ni ideado ni fingido. Habrá un ahora, un momento y un instante compartido... No sé qué habrá después, ni quiero meterme prisa por saberlo...Estaba aprendiendo a gestionar mis prisas y este es el primer momento para aplicar la teoría de clínicas privadas, el conocimiento escondido en libros erróneamente colocados en estanterías, la sabiduría ínfima que aportan 34 primaveras dolorosas. Iré a sonreír, a traducir emociones, a escuchar vacíos momentáneos, silencios con cerveza en medio y miradas cuyo significado ahora desconozco... Iré.
Volveré llena de experiencia, de caminos y kilómetros, de misión cumplida y trincheras abiertas. En cada paso me conozco y en cada esquina ideo un nuevo alimento. De eso se trata, de llenar el alma de versos, besos y silencio... Humo mezclado, tragos largos y mi corazón abierto contando algún que otro sueño de los que mejor sientan a los ojos que despiertan...


9 comentarios:

Robert dijo...

Léete el post del miércoles, “El estanque”, y el comentario que dejé. Para después poder decirte: el mismo corazón nutre a los dos.

la reina del mambo dijo...

Me ha gustado tu post. Lo que no sé es si el futuro está escrito o no, no lo tengo claro.
Saludos

jok dijo...

volveras renovada....

...la continua reinvencion del yo.

Robert dijo...

Para que se entienda mejor lo que quiero decir habrá que convenir que en el miedo, el egoísmo, incluso en la razón, hay sentimiento.
El miedo como deseo de negar la incertidumbre. Esa incertidumbre que a la vez es inherente a la libertad; el egoísmo blablablá…; la razón blablablá…
A veces hay que hacer callar a la razón y sus miedos. No es fácil, seguro que nuestros antepasados los australopitecos lo hacían mejor, pero con sentido del humor podemos conseguirlo.

Lorena Chavarría dijo...

que lindo, la fuerza esta ahí querida en seguir por el alma, y en las experiencias aprendemos tanto cada día.

tanto tanto :)
un fuerte abrazote

Robert dijo...

Para poder comprendernos, y expresarnos mejor, solemos dividirnos y usar la metáfora; eso puede generar conflictos: yo racional versus yo emocional, cuerpo-mente etc.

Para expresar la unidad, la armonía, te dejo una poesía del cantautor Benito Lertxundi.

BIHOTZ (corazón en euskera)

Vives en un habitáculo oscuro, corazón
te nutres de creencias
y piensas que eres singular.

Cultivas tus vanidades,
anhelas la inmortalidad,
la sombra de la duda te asusta;
en ti eres todos los corazones,
pero no te percatas de ello.
Llevas la alegría y el dolor
de todos los corazones en tus latidos,
pero no los has visto aún
porque estás abrumado
acumulando valores.
Quieres ser inmortal, y lo eres,
inmortal en todos los corazones,
en el corazón…
vida, risa, llanto, muerte, corazón.

Nebroa dijo...

Reina... Así ando yo, dudando aun si hay destino marcado o lo marco yo cuando ando. Ultimamente me inclino por la segunda opción, aunque siempre tuve una idea peculiar acerca del mañana... Imaginas que TODO existiera y fueses tú la que elige qué vivir?

jok, nunca termina, nunca. Es lo mejor!

Lorena... dime que sonríes, dímelo anda :)

Robert... Eso te contestaba antes, que somos atemporales entonces, no? Y alimentamos una u otra opción, tiempo en calma o minutos salvajes. Al menos ahora sé qué quiero alimentar en cada desayuno, comida y cena ;)
Luego te sigo leyendo y hablas de cómo el miedo tapa a la duda o viceversa. Cierto es que no sé si son las dudas las que entornan mis miedos, o tengo miedo por dudar tanto...
El poema es genial, no lo conocía... Será que soy todo aunque aun no me lo crea.
O no haberte entendido! jajaj que también puede ser!!! :p

Robert dijo...

Sí, somos todo aunque no nos lo creamos. La mente funciona dividiendo, comparando, midiendo. Y el referente es un yo ideado por ella. La mente en su racionalidad constata que todo es cambio. No puede admitirlo, o le es más cómodo y práctico crear un punto fijo.

Robert dijo...

Sí, somos todo aunque no nos lo creamos. La mente funciona dividiendo, comparando, midiendo. Y el referente es un yo ideado por ella. La mente en su racionalidad constata que todo es cambio. No puede admitirlo, y le es más cómodo y práctico crear un punto fijo.