lunes, 16 de agosto de 2010

Es el primer agosto tras todas las primaveras calzadas en las mismas suelas en las que no grito al viento que odio su olor, su color, su presión... Es el primer verano que me regalo a mi lado, sin prisas, sin penas, sin pausas... Todo está ligado, desde los sombreros que me pongo hasta los zapatos que voy dejando en el armario. Si antes odiaba las prisas ahora corro a todos los lugares que se esconden. Si antes odiaba las pausas ahora puedo descansar sobre el hombro de la luna creciente. Si antes odiaba las penas ahora soy capaz de digerirlas sin dolor de estómago hinchado...
Todo está ligado porque me encargué de flotar en las marejadas, de sobrevolar mi infierno y de arrastrarme por el oscuro asfalto que me sostenía. En verano no hay flores, no hay camisas de lino rozando el pecho, no hay hojas que amortigüen los pasos ni se hielan los párpados, pero estoy yo, convertida en el calor que acaricia mi propio costado...


3 comentarios:

guille dijo...

Pues es un verano primerizo prometedor.

Faltan cosas, pero sabes disfrutar de las que estan.

Me encantan las camisas de lino.

gora dijo...

Me alegro taaannnntooooo

Nebroa dijo...

Las camisas de lino deberían ser una obligación para el ser humano! Claro que lo mismo habría que diferenciar entre ser humano y humanoides! :s

Gora...Mua