martes, 27 de julio de 2010

Te/me lo mereces/merezco

Alguien es tan amable de explicarme de dónde sacamos que la vida está obligada a darnos una recompensa por el sufrimiento que tanto nos dolió? En qué mágico muro está escrito que, como seres humanos, merecemos algo concreto? que nos pertenecen por decreto los buenos tiempos? que hay una balanza universal que, justamente, colmará nuestros días de situaciones altamente positivas?
En mi caso concreto, por qué hay quién afirma que, llegado el caso, merecería una buena, sana, intensa y ya puestos, duradera relación sentimental? Quién sentenció que aquel que experimenta relaciones conflictivas y traumáticas, recibirá, cuando avance el tiempo, una recompensa divina por lo anteriormente malvivido?
El te/me lo mereces/merezco me hace daño, me deja en situación de espera, me habla de justicias invisibles, inexistentes... y tal vez al único lugar al que me lleva es a la frustración, la ira y el enfado con la vida por no devolverme lo que, por decreto, creí o me hicieron creer que merecía...
Y la vida sólo es, aunque nosotros (yo) nos hayamos empeñado en convertirla en otra cosa

Pd. Creo

11 comentarios:

Maeve dijo...

¿No es (la recompensa) el aprender a dejar de hacer el gamba con relaciones fallidas y, madurar lo suficiente, como para dudar de lo establecido para, así, llegar a vivir tu vida, algún día, sin que "lo que se supone que tiene que ser y que has de vivir" sea como una losa que no te deja vivir?

¿ Demasiadas frases de relativo? Vamos, ¿qué si se me entiende? Si no píntame de azul y llámame Felipe González :S

Nebroa dijo...

Efectivamente! Lo es!
Eres verde Leire!! :s
Dios, vámonos a dormir!
Que sí, que eso es la parte que no me gusta, la de dejar en la vida todo el proceso, me pertenece, me llegará, vendrá, el manido 'todo llega'... Esa es la losa, el lastre, lo que de tanto peso que tiene te deja inmóvil esperando que algo o alguien solucione el embrollo... Otra cosa es que, con un pico, una pala, reflexiones, tropiezos y hostias, una avance, mejore, evolucione y bla bla bla, y los efectos que encuentre fuera sean mejores que los previos. Pero no es la vida la que nos debe nada, pero nada de nada.
No sé tú, pero a mi alrededor sí hay personas que piensan así, que me dicen los cabrones que me lo merezco! Y coño! me lo creooo! Es que el 'ego' se pone de contentoooo

Karla Preciado dijo...

Paso por tu blog y muchas veces me encuentro en él, ahí en algún momento de lo que he pensado/pienso.

El golpe de saber que la espera de mejores momentos termina en nada es conciso y noqueador.


Es que llega la conciencia, pero uno sigue, y se cree que sabe, cuando no sabemos casi nada y volvemos a esperar, a concebir que secretamente nos espera un mejor lugar por el cual transitar... la recompensa... puf!!

Daeddalus dijo...

Me gusta la reflexión de Maeve, bueno, y la tuya. Sí, a mí también me lo han dicho muchas veces, lo mucho que yo me merezco y por supuesto que TODO LLEGA; y yo me subo por las paredes. ¿Acaso todos tenemos la obligación de ser felices, de aprender de nuestros errores por decreto? ¿O cómo bien dices simplemente damos por hecho que ha de ser así y nos dejamos llevar por las circunstancias esperando que ciertamente eso que esperamos y tanto nos merecemos, llegue?

Lenka dijo...

La vida no nos debe nada en absoluto. La vida reparte papeletas sin orden ni concierto, y lo mismo te casca una bonoloto que un cáncer. Qué sentido tiene esperar algo concreto de... qué? El azar? Dios? La suerte? El destino?

Es curioso que plantees este tema. Yo me lo planteé también no hace mucho.
http://esperandoalosbuhos.blogspot.com/2010/03/darte-tu-merecido.html

Y sí, estoy convencida de que la recompensa consiste en aprender. Ni más ni menos. La recompensa es esa: asumir quién eres, qué quieres, qué te gusta, qué no, qué puedes cambiar, cómo hacerlo. La recompensa es llegar a conocerte, asumirte y quererte tú hasta que te sientas estupendamente en tu pellejo. La recompensa no es que "la vida" te envíe un novio maravilloso de película. Es que hayas aprendido a distinguir cuáles podrían ser maravillosos para ti y cuáles definitivamente no lo son. La recompensa es el criterio. Porque si resulta que no acabas de ver al tío maravilloso para ti no será un fracaso ni un "castigo" de la injusta vida. Será que los que ves no te merecen la pena y ya está. Eso, en sí mismo, también es un triunfo: el de no darte otra vez contra la misma pared.

O sea, el triunfo eres tú. Lo demás son accesorios. Extras. No es que la vida no te los diera antes y ahora sí, o que no te los dé a ti y a otros sí, es si sabes o no ver lo que hay, para bien o para mal. Creo yo.

Y sí, claro que te mereces lo mejor. Te mereces verlo y pelear por ello.

Sí es lo que parece dijo...

Supongo que no es la vida la que te recompensa, sino que es la misma experiencia (buena o mala, dpende) en ella la que te enseña, a hacer que las cosas te vayan mejor, a que lo que antes nos había ido tan mal, lo veamos más adelante distinto, con otros ojos. A que si el dia de mañana tienes una nueva relación, hagamos porque esta sea mejor, por el aprendizaje previo que hemos tenido.

Porque si pensaramos que la vida nos recompensa, nos premia o nos castiga, qué facil sería: me quedo esperando sin hacer nada, hasta que llegue esa recompensa (que seguramente nunca vendría) y por otro lado que injusto de narices, porque, qué coño le hacen determinadas personas a la vida para que las castigue con enfermedades y tragedias?.

Yo, no espero nada de la vida, simplemente la vivo, unas veces mejor y otras peor.

Besos guapa, me ha encantado tu reflexión

Lorenzo Guerra dijo...

la vida no nos debe nada ni a nosotros ni a rodos aquellos seres vivos que habaitan en ella,vivir es un privilegio contra el cual hay que luchar,a veces me siento en la montaña de la isla que me vio nacer y sabes lo que pienso,que estoy en la orilla del mundo que me ofrece la vista del universo,algo imprecionante,poder ver y sentir el mar,es cierto que hay otras clases sociales que aparentan vivir mejor pero eso no siempre ocurre " amigos".

Maeve dijo...

Creo que la conclusión lógica a todo esto es que más mejor me recompenso yo sola...¿os dais cuenta que siempre es la misma monserga? El asunto es que una mujer tenga que estar pendiente siempre de que la satisfacción y la realización personal la vengan de fuera.

Señores, por favor: Yo es que soy más de hacer lo que me sale del nabo. De viajar sola, ir al cine sola, ir a cenar sola, masturbarme yo sola, realizarme yo sola y pensar en mi hasta aburrirme. Que, si eso, alguien se apunta y viajo acompañada, ceno acompañada, follo acompañada y me realizo acompañada me resulta la mar de agradable, pero no consigo que se me quiten las ganas de seguir haciendo lo que me place, yo solita, y cuando me apetece.

Igual por eso tengo pocos amigos, porque como me venga uno con monsergas del tipo "Ay, pobre, ¿por qué no tienes aún niños? Mujer, todo llega y tú te lo mereces", se queda sin piños. Porque él se lo merece, no te jode.

Lenka dijo...

Nos parecemos, Maeve. Qué le vamos a hacer, la mayoría de la gente se empeña en que todos (y sobre todo, todas) queremos y nos merecemos lo mismo. Hay personas a las que no les da la cabeza para pensar más allá. Por qué iba a merecerse hijos una mujer para la que los críos serían un castigo? Sólo porque a muchas otras les parecen "monos" y deseables?

Me parece ideal que muchas mujeres ansíen y crean merecer un compañero. Otras desean, conservan y merecen no tenerlo, porque no lo quieren. Pero da igual, es inútil explicarlo. Si no eres "así", eres rara. Y no oses ser rara, coño, que jodes la media a las "normales".

(Suspiro)

Robert dijo...

Ya lo dice la máxima filosófica: Lo que es es y lo que no es no es.
Y como tú dices, la vida sólo es. El problema es que tenemos una idea de ella más o menos acertada, y ademas otra de cómo nos gustaría que fuera.
Posts como éste, con comentarios come el Lenka y otros, resultan estimulantes, porque aunque la teoría la conocemos, la química o lo que sea nos juega malas pasadas.

AZ dijo...

pienso que nos debemos a la vida
a nuestra vida
a vivirla

un beso
por fin te encontre y te sigo