domingo, 25 de julio de 2010

Progresión de un deseo cualquiera

Este es un mero ejemplo de la evolución de un deseo cualquiera. Uno de tantos. Uno trivial, superficial, uno de los de relleno...
El deseo comienza en algún lugar de la historia, la parte de ti más egoísta, por ser referida al ego más puro, se engancha a él, o quizá sea incluso quién lo haya hecho crecer de la nada. Comienza la carrera hacia la persecución del anhelo: es el bucle sin final... No hay destino que no contenga un destino siguiente, te inventarás una nueva cosa por conseguir, por alcanzar...

-Escuchas una canción de Bruce
-Deseas el disco de Bruce, la discografía entera y algún directo que suene en tu coche
-Ir a un concierto y sentir ese directo
-Desde las gradas sueñas: Cómo me gustaría verlo alguna vez desde abajo, ahí, con todo el gentío
-Ves un concierto entre la gente...
-Cómo me gustaría ver a Bruce de cerca... y lo consigues
-Cómo me gustaría estar alguna vez en primera fila, y le dices a tu amigo que te prometa que un día lo haréis
-Ves a Bruce en tus morros cuando se pasea hacia los laterales cantando
-Entonces quieres verlo en primerísima fila central, comiéndole el pie, frente a su micrófono
-Una vez conseguida la primera fila en Barcelona, quieres verlo en Estados Unidos, porque da mejores conciertos que aquí
-Vas y lo ves abajo pero algo lejos... y entonces quieres la primera fila de ese concierto
-Una vez allí entonces quieres poder tocarlo algún día... será real?
-Después sueñas con hablar con él, decirle al menos gracias
-Después una firma... y después una foto... y después...?***

Como mínimo supongo que llegaríamos a tomar una cerveza con él, luego mantener una conversación... casarte con él... ser él! Convertirte en Bruce!! Acaso el deseo dejaría de seguir creciendo? Seguramente al Bruce en el que te habrías convertido oiría una canción de Dylan, y quería el disco y la discografía y verle en directo...

Son todos así? todos los deseos que me cruzan la espalda están hechos de la misma materia? efímeros? perseguirlos para inventarte otros? En qué se basa todo esto? Por qué esa manera de entretenernos en el tiempo? caminar sin parar? no dejar de movernos? Con qué finalidad? A dónde llego si detrás de cada uno de los que consigo hay otro laberinto esperándome?...
Ahora que he sido consciente, por un instante, del juego al que me sometí durante mucho tiempo, qué me pasará en el siguiente inicio de partida? Cuando vuelva a generar otro de tantos anhelos?
Sabré frenar la espiral infinita? Sabré quedarme con la mejor parte del bucle sin verme encerrada en él por los siglos de los siglos amén? Que haya descubierto un mecanismo, me obliga a luchar por frenarlo? O sólo mirarlo bastará para no creer en él? ...

*** El orden de los factores no altera el producto, da igual cómo es la sucesión en el tiempo

5 comentarios:

Robert dijo...

A raíz de empezar a navegar por los blogs he vuelto a darle vueltas a cuestiones filosóficas. Remirando en las estanterías he encontrado un libro con unas fotocopia en su interior, debí hacerlas para pasarlas a alguien y hay se quedaron. El texto corresponde a una charla que dio un místico indio, Krishnamurti, a un grupo de estudiantes de secundaria. A un nivel muy asequible plantea cuestiones de gran calado (conciencia, instante, imagen, yo, pensamiento).
Mañana escaneo las hojas y te las envío. El inicio es muy de profesor y además el texto esta traducido en sudamérica. Pero las conclusiones son muy interesantes, y todo el razonamiento no toma en ningún momento argumentos espirituales.

Zara dijo...

Supongo que el bucle de los sueños es maravilloso. Y digo supongo porque muy contenta no me tiene a mí el buclecito de los cojones últimamente, pero en la mayoría de los momentos, sí.
He tenido rachas de no anhelar nada y he descubierto que eso es lo más parecido a estar muerto que hay.

Nebroa dijo...

Robert! Pues estaré encantada de recibirlas... Ya sabrás si llevas algún tiempo moviéndote por aquí que me atrae lo relacionado con el crecimiento de este corazón ;)

Zara! jajaja hasta los cojones, no? vale... Yo no digo que haya que apartarlo, no estoy segura de que esa sea la opción, es sólo que no me gusta verme envuelta completamente por el bucle, que puedo desear y perseguir sueños, claro, así avanzo y muevo y camino, pero por ejemplo, poder separarme en el momento en el que me haya identificado totalmente con lo que ansío conseguir y que no llega... Como "que si no lo consigo soy menos", esa es la parte que me gustaría 'controlar'

Sese dijo...

Pues esa serie de deseos que parece que se han ido realizando coinciden bastante con los propios, claro que en esa escala de logros me he quedado bastante más abajo que tú. Envidia sana me das, quién sabe si algún día nos encontramos en lo más alto de esa escalera (con algunos salvedades, of course). Y lo más cerca de primera fila fue en el 93 Estadi Olimpic que cuando se tiró al público me quede a escasos centímetros de su bota. !Qué tonterías!, ¿no?.

Saludos

Nebroa dijo...

Podemos llamarlas tonterías, qué más da? ambos sabemos lo que supone, lo que representa y lo que significa para nosotros un deseo de ese tipo...
Y sí, aunque haya sido capaz de observar mis deseos de otra manera, aun sigo teniéndolos, nos veremos en los peldaños más altos ;)