jueves, 22 de julio de 2010

A mis porculeros pensamientos...

Si vais a estar siempre ahí, pululando de vez en cuando, apareciendo cuando más en calma estoy, asomando la patita llena de pelos por debajo de la puerta, y entorpeciendo mi actitud, he llegado a la conclusión de que cuanto menos en serio os tome, mejor que mejor... Al fin y al cabo, qué sois? porque por más que leo a Punset no me entero! Dice la rae que un pensamiento es una idea y si busco idea creo que me vuelve a llevar a pensamiento, total, lo mismo que pasa aquí dentro, de aquí para allá, y del allá para acá...
Así que andando, que cada uno siga su ritmo que a ver si yo encuentro el mío y no lo pierdo... No pienso cambiar la dirección ahora que tanto me ha costado cogerla, de tanto que me gusta conducir ya era hora de que llegase el día en el que no me parase en mis propios cruces. Que yo p'alante, que os podéis venir si queréis, cabe de todo en lo que soy, otra cosa es que os tome tan en serio como acostumbrabais... No es que sea nueva, nacida de la nada en medio de la vida, sigo siendo yo, con todas mis pertenencias, lo que cambió fue dónde empecé a poner la atención, y creo que, esta vez, no entráis en el plan...




5 comentarios:

jok dijo...

sinceridad radical............no tomes a casi nadie en serio,,,aunque suene triste...es la realidad,,,asi se rigen todos por las calles del olvido.

PazzaP dijo...

Con una parte del disco duro mental pasa igual que con la informática: los pensamientos que te incordian son virus y/o troyanos del programa que tienes instalado. La solución: cambiar a un antivirus más potente o instalar un nuevo programa a tu gusto (recomendado).

De nada sirve que te digas "no quiero pensar en un elefante rosa", porque a partir de ese instante no podrás olvidarlo. Como el consciente suele manejar un promedio similar de ideas más o menos a diario, la cosa no es ir sacando, sino ir metiendo otras más acordes contigo. Y en tanto la información se organiza sola, poco a poco esos pensamientos elegidos conscientemente se irán desarrollando y desplazando a los antiguos sin darte mucha cuenta del proceso.

Voluntaria tenacidad, puro empeño, porque tú lo vales. Y si los viejos vuelven, escúchalos de todas formas, porque a veces tienen información valiosa que te conviene saber; mas luego, una vez entendidos, trasciéndelos (acepción 4), que no es lo mismo que eliminarlos, que ya te digo que no se puede.

La conciencia no excluye, amplía, y eso siempre te da mayor perspectiva y un manejo más acorde de todo lo que hay en tu percepción.

Nebroa dijo...

jok, la cuestión es que casi nunca lo hice, lo nuevo es lo de no tomarme en serio ni siquiera a mí misma, eso es lo curioso!

Pazza, siempre tan acertada! Totalmente deacuerdo en cómo lo expones. En este punto los que vuelven ya han sido escuchados, observados. A menudo trasciendo lo que dicen, aunque hablan a menudo aun... Todo es cuestión de rodar, seguir rodando con lo nuevo adquirido y no cesar en el empeño firme de alcanzar lo pretendido.
Otras veces me pasó lo del elefante rosa y el martillo rojo, no querer pensarlo, luchar siempre contra ellos, querer apartarlos por la fuerza, y así, como dices, se consigue que se hagan más y más fuertes... Ahí están, de momento en la parte de atrás asomando de vez en cuando, conmigo van, se diluyen a menudo y con más frecuencia de lo imaginado en el pasado, y oye, esto ya es para pensar que sí, que valgo, que efectivamente, valgo mucho :)

Lenka dijo...

Brava!! Me encanta cómo conduces. Y cómo decides (tú) a qué hacer caso y a qué no. Brava, Nebroa!

Nebroa dijo...

Me encanta cuando me llamas brava!! jajaj En serio! Sabes? yo tuve un fiat brava hace tiempooo! y siempre creí que me lo compré porque su nombre estaba relacionado conmigo!! jajaj