lunes, 26 de julio de 2010

Ayer y hoy

Estaba allí con el pelo más largo que nunca, de riguroso negro y con los ojos clavados en la nada... Se llama J y es la única persona que fue capaz de aguantarme durante más de un año en una relación complicada... Cuando era yo la lejana, la difícil, la insoportable, la distante y fría...
La primera persona que me amó. Quizá la única. Con quién yo jugué a juegos de niñas que no saben lo que quieren porque lo quieren todo a la vez. Teníamos 22 años, uno más o uno menos. Él soñaba con convertirme en lo que mostré al conocerlo, yo soñaba con tantas cosas que hasta olvidé que una de ellas podía ser él... Fue el primer novio que tuve. Un novio normal, sin otra pareja, sin kilómetros de por medio, sin problemas que solucionar, sin traumas enganchados, sin ninguna otra cosa para compartir que no fuese un te quiero para cada día de la semana... Y yo le dije adiós y emprendí el camino más difícil de todos, el de aprender a vivir intentando saber qué buscas, qué quieres, quién eres, dónde vas y qué es lo que quieres experimentar... Hoy estaba allí, con su vida resulta, tranquila, con la vida que quería, amor, música, deporte, hijos... Buscó y encontró. Yo casi que también, supongo, aunque haya tardado 12 años en empezar a tenerlo medianamente claro...
El sábado, cuando sonó Telegraph Road me acordé de él, después de más de 5 años sin verlo, y mira, los acordes nos acercaron en este lunes vacío y preguntón, en el que mi mente no ha parado de decirme que soy la víctima de un mundo en el que no quiero estar. Y no he parado de decirle a mi mente que sí quiero estar aquí, y que sí me gusta lo que me rodea, y que sí es un buen lugar donde descansar... Por eso quizá ha aparecido él hoy, como símbolo y muestra de lo que pude tener y no quise abrazar... Es la energía, que atrae aquello que se parece al punto en el que estás... Hoy hay demasiado victimismo en mi pecho, pero apuesto a que este jodido día no va a terminar así...

5 comentarios:

CAOS dijo...

Seguro que no termina así. Qué bueno ser capaz de mirar atrás así, y aceptar los errores propios. No todos son capaces, quizá es más fácil echarle la culpa siempre al otro. Buena manera de expresarlo.

besos

Daeddalus dijo...

Acabo de recordar... felicidades.

Lenka dijo...

Jamás en la vida te veas como una víctima. Es un papel tela de feo y no te pega nada. Niégate a ser víctima. Creo que es mejor pensar que no te has perdido absolutamente nada. Simplemente aquello no era para ti en aquel momento y ya está. Qué más da que miremos atrás y pensamos: "dios, si era perfecto", si en realidad no nos lo parecía entonces? No lo hubiéramos visto de todos modos. Además, ERA perfecto para como somos AHORA. De qué sirve? De nada. Porque nosotros no éramos lo que somos ahora. Ergo, sin más, no era perfecto para nada.

Has recorrido tu camino y hoy sabes qué quieres hoy. Pues lo tendrás. Sólo porque lo sabes, lo tendrás. Quién puede saber a los 22 qué querrá a los 34? Casi nadie. En esos 12 años casi todo el mundo cambia de opinión ochenta veces. Así que no pasa nada. Has vivido y sigues viviendo. Es perfecto.

Nebroa dijo...

Caos, gracias... Hoy ha sido un día muy de eso, de aceptar y asumir los errores cometidos. Duele pero es necesario, al menos para mí, junto con el perdón, claro, si no, todo se queda a medio...

Daed! Gracias marifé! Suma otra cerveza a todas las que te debo

Lenka, lo sé, claro que lo sé, y estoy convencida de lo que cuentas porque así lo siento yo. La mente, ya sabes, la aliada que puede convertirse en bruja malévola hace de las suyas a menudo, o de vez en cuando, y aun juega conmigo... Pero ahora tengo más luz para ponerle, más registros con los que hablarle, más herramientas para convencerme... ;)

Lenka dijo...

(Y, llegado el caso, se le puede dar una patada. Créeme!)

XD