miércoles, 2 de junio de 2010

Por qué dejamos de hacer, con el paso del tiempo, aquello que nos agradaba? Por qué pasan a un séptimo plano las actividades que un día nos engrandecieron, con las que disfrutábamos, que nos llenaban la boca de dientes resplandecientes? Cuánto tiempo hace desde que nos dimos el último homenaje? Cuánto desde el último oscar concedido al protagonista? Ojalá pudiéramos decir que, como máximo, ha sido esta misma mañana...

6 comentarios:

María dijo...

Tal vez el tiempo pase más lento que nuestras ganas de hacer. Quizá simplemete quemamos etapas y luego tiramos las cenizas o las confundimos con el polvo que se acumula en nuestra falta de actividad creativa o enriquecedora...
Uf! No lo sé, hoy no es mi día..
Bs.

Concha Barbero de Dompablo dijo...

Porque evolucionamos ;-)

Nebroa dijo...

María, tampoco hoy es mi día...
Evolucionamos? Si rellenar nuestras vidas de tareas que no nos gratifican es evolucionar, no quiero eso Concha, supongo que no se ha entendido el mensajillo de las palabras. Me preguntaba por qué si nos gustaba pintar, leer, escribir, saltar a la comba, hacer deporte, pasear en orillas de ríos, danzar bajo la lluvia... Por qué dejamos de hacerlo cuando somos 'adultos'?
A eso me refería... y yo creo que no es evolución dejar de hacer esas cosas y meter todo el tiempo en una olla a presión...

jok dijo...

luchare por que no me pase......
aunque digan que soy un loco con el sindrome de peterpunk

Rizar el rizo dijo...

Pues podría ser por que con el tiempo nos cambian los gustos, aunque hay cosas que nunca cambian, entonces se lo podríamos atribuir al poco tiempo de los que algunos disponen o a las pocas ganas. Deberíamos darnos un homenaje más a menudo, me has convencido

Nebroa dijo...

jok, espero que no te canses nunca peleando por eso :)

Rizos, ya me contarás qué tipo de homenaje escogiste! :D