domingo, 27 de junio de 2010

Los sentidos insensibles

¿Puedes escapar aunque sólo sea una vez del filtro que te mueve por el mundo? ¿Puedes escapar de la mente? ¿Has pensado cuántos vehículos además del todoterreno, posees para exprimir la realidad? Ponle unos ojos, un par de oídos, dos manos, media nariz y una lengua a la vida, ahí, en medio de todo... y empieza a mirar, escuchar, tocar, oler y saborear la vida de otra manera. Muchos ratos ¿cómo que muchos? la gran mayoría de ratos de tu vida has dejado que todo lo que ocurre ahí, a lo que siempre llamas fuera, viniera a verte después de pasar por el embudo de la mente... todo cobra un significado concreto cuando pasa por ahí y traduce lo que existe a su idioma, al que conoce, al que estás acostumbrada. Si hay momentos en los que ella no te pertenece, en los que ella parece tener vida propia, en los que parece haber olvidado que al nombrarla la llamas 'mi' mente, si parece que ha decidido crecer en su propia piel, olvidarte y extraer lo que le da la gana de lo que pasa en realidad, ponte firme y dile que descanse un rato, que por un instante no vas a escucharla, que sólo vas a ver, oir, notar, olisquear y degustar la vida, que utilizarás los otros sentidos que te vienen dados, que te aprovecharás de ellos, que los utilizarás mejor... porque la vida es eso que ocurre por ahí, pero que si no la sientes y lo único que haces con ella es pensarla y volver a pensarla, y pensarla de nuevo... se te escapa, vuela, pasa, desaparece...
En vez de tanto buscarle el sentido a la vida, por qué no pruebas a ponérselo? Los 5, incluso invéntate el sexto y regálatelo...
Deja de pensar, por un instante, prueba, olvídate de lo que hiciste ayer, lo que quieres hacer mañana, lo que será de ti dentro de dos años, lo que eras a los 20... ven, vuelve al presente, al ahora, aquí mismo, esto que está ocurriendo, ya. Vuelve y disfruta

Para mí, para la mente que me ocupa, para la que a veces gobierno y otras tantas se me escapa, para mí y mis exigencias, para mis esquemas, mis rutinas, mis costumbres. Para mí...

9 comentarios:

Rizar el rizo dijo...

En lugar de buscarle sentido a la vida, ponérselo... lo cierto es que suena muy bien. Ponerle sentido a la vida... a veces se piensa más de lo que se disfruta, deberíamos todos disfrutar un poco más. Me encantó tu mensaje de hoy... no puede ser más cierto ni más humano. Besos

Nebroa dijo...

Verdad rizos? Volver a la esencia. Alejarnos del filtro mental... Es bonito, sí
Abrazo!

Sound dijo...

Precioso, cierto, necesario y casi utópico. Hermosa entrada.

Nebroa dijo...

Sound. Gracias... Bienvenido a este mundo. Me quedo con el 'casi' de tu frase, aun queda esperanza para que pueda convertirse en real :)

violetazul dijo...

Y para mí también..
Aunque yo aún estoy buscando la manera de "desenchufarme"
Besos guapa!

hijoeputa dijo...

Eso es imposible, lo siento pero es así. Primero por que es imposible dejar la mente en blanco. Es imposible no pensar en nada. Puede que con la ayuda de drogas o de meditación profunda se consiga, pero siempre y cuando se cierren todos los sentidos. En cuanto te llegue información de alguno de los sentidos del cuerpo humano la has cagado. ¿Por qué? Por que la información de los sentidos no es una información pura. Por ejemplo para que el ojo, cómo órgano y la vista como sentido actuen, necesitan de la imprescindible colaboración del cerebro. Primero para interpretar la información que llega desde el ojo. Tú ojo no sabe que lo que está atrapando su retina es blanco, azul, un jarrón o una persona, tú cerebro sí. Y una vez que tenemos que utilizar el cerebro para la interpretación de lo que recibimos por cualquier sentido es imposible desligarse de lo que "eso" que estamos interpretando haga saltar otros resortes en nuestra cabeza. Es un proceso automático que realiza nuestro cerebro, cada estímulo se cataloga, archiva, clasifica, se estudia y se compara con otros estímulos similares a fin de sacarle toda la información posible. Es inevitable que si ves un jarrón amarillo te acuerdes del que le regalaste a tú madre por Navidades en el 84, o de una canción de los Beatles. Por lo tanto es casi imposible dejar la mente en blanco y es imposible dejarla en blanco si estás recibiendo cualquier estímulo del exterior. Es imposible contemplar un paisaje sin que ese paisaje te haga pensar, en cualquier cosa, pero pensarás.

Nebroa dijo...

Violeta? desenchufarte de la mente? de la tuya? Es imposible hacerlo del todo, y mucho menos siempre, pero sí que hay momentos en los que podemos acostumbrarla a no trabajar tanto...
Muchos besos, ánimo y sonrisas! ;)

Nebroa dijo...

No estoy del todo deacuerdo contigo hijodeputa, la mente puede quedarse en blanco, no porque yo lo diga, es que es asíN. Los que meditan lo saben muy bien. La mente no puede permanecer siempre en blanco, eso está claro, pero sí tiene momentos en los que puedes dejarla parada. Que no lo hayamos conseguido ni tú ni yo no significa que no lo hayan conseguido otros seres humanos, con las mismas cualidades que ambos, por lo que no es imposible. La mente está preparada también para que tú la guíes, y le digas en qué tiene que fijar su atención, y si le dices que fije la atención en una flor, en el arcoiris o en un jarrón amarillo, puede hacerlo, sin que eso la lleve a rescatar del pasado recuerdos, o a imaginar qué podría hacer con el arcoiris si fuese de goma. Yo no digo que la mente no sea el traductor de los sentidos, sólo digo que es posible que la traducción sólo lleve consigo contemplación, atención y concentración. No necesariamente investigación y análisis, que es precisamente lo que ha hecho mi mente durante toda su vida. Si soy capaz de respirar a veces al sol y por breves segundos sólo presto atención a mi cuerpo, al calor que se produce en él, o bebo agua y noto y percibo cómo entra por la lengua, y refresca mi boca... y bla bla bla, puedo hacerlo más veces y la habré habituado a otra forma de actuar. Eso es lo que creo yo, y estamos en desacuerdo por lo que veo... Da igual, cada uno que haga con la suya lo que pueda! :p

Ainhoa dijo...

Gran entrada me ha encantado.
Me encantaría poner la mente en blanco en esta noche de verano e incluso inventarme el sexto sentido.