miércoles, 16 de junio de 2010

Charcos que no llegan al mar

Tengo amigos como islas, como piedras ancladas a suelos distintos. Tengo amigos, sueltos, perdidos, únicos, solos. No tengo una manada de peces que me acompañan cuando salgo al océano. No son así. Son uno más uno más otro más otro. Se conocen, porque de tanto tocarlos hubo días en los que se mezclaron... Ese es mi presente...
Aquellos que fueron descubriendo la vida a la misma hora en la que yo lo hacía, cuando los 20 años se nos quedaban cortos en los bolsillos, se fueron a otros paisajes, otros horizontes visitaron, otros mares surcaron. Se quedaron allí en el pasado, en la cima de la montaña desde donde creíamos que siempre seríamos los mismos. Se abrieron siete mil sendas llenas de piedras, de hierba, de flores, y cada uno escogimos una distinta. Sé que puedo visitar sus senderos cada vez que quiera, pero en la entrada hay carteles que anuncian que les pertenecen, que yo visito y ellos habitan.
El tiempo me trajo nuevos ojos, palabras contadas al oído y secretos compartidos en otros brazos, pero no somos una camada de perros salvajes que salimos a comernos el mundo dentro de una copa de vino. Ahora no hay plurales, no hay un 'nosotros' en el bar de abajo.
Hay islas. Y yo, a veces, echo de menos una banda de rock con la que bailar de madrugada


6 comentarios:

jok dijo...

siempre somos islas...unos con disfraz de arlequin y otros con traje de camaleon.

CM dijo...

Yo solo puedo decir... TE QUIERO

Rizar el rizo dijo...

Es una de las cosas a las que más le temo cuando el tiempo decida distanciar lo más grande que tengo como persona... mis amigos. Espero saber afrontarlo, ellos lo son todo

Nebroa dijo...

Pero a veces las islas se juntan jok, y yo quiero irme debajo del mar para verlas ahí juntitas. Aunque sólo sea un rato!

Nebroa dijo...

CM, yo siempre podré decirte lo mismo. Y además, quiero decírtelo siempre!

Nebroa dijo...

Rizos, sabrás, sabrás aceptarlo, aunque cuesta, pero cuanto más rechaces la realidad, más te costará, es bueno saber que es habitual que ocurra... Contar con ello te hará ganar algunos pasos
Aunque duele igualmente... Al final aprendes a tolerar cosas que creías que no aceptarías, y te vuelves más libre