viernes, 21 de mayo de 2010

Tengo las alas plegadas, escondidas, se me han amoratado los impulsos, llegan los huracanes de desesperanza y sin quererlo, empiezo a creérmelos. Es un insulto a la vida que yo merodee por los abismos de siempre, lo sé, y quiero evitar las caídas. Lo que ocurre es que mis pulmones estaban tan acostumbrados a derrapar entre las lágrimas que me cuentan que es más sencillo nadar en la mierda que volar en parapente por laderas menos sombrías. Así que aquí me tienes, preguntádole a la vida tres mil trescientas cuestiones sin respuesta convincente y cabalgando en mi nuevo caballo negro amaestrado.
Por qué necesito besos azules para pintar el cielo nublado de mis pestañas?
Creo que aun no entiendo bien la diferencia entre necesitar y desear. Y ahí radican la mitad de mis universales inquitudes...

5 comentarios:

Sí es lo que parece dijo...

Ay! tu, tres mil trescientas cuestiones y hoy me ha tocado a mi insultar al universo entero tras no encontrar respuesta a las quinientas mil preguntas mias...

Al menos tienes tu caballo negro amaestrado, no?

Un besazo, me sigue encantando tu manera de jugar, de coquetear con las palabras de enlazar unas cosas con otras, genial.

Fiebre dijo...

Desear es bueno.
Necesitar...ya sabes lo que opino, ni niña Nebroa.

Gochi dijo...

Es dificil evitar dejarse llevar por tus palabras, pero tan facil caer en ellas....

Evita cerrar los ojos, no sirve cuando el que manda es el corazon :)

Dulce Sabado

hijoeputa dijo...

A veces necesitamos cosas que no deseamos y frecuentemente deseamos cosas que no necesitamos.

Nebroa dijo...

Sieslo, acaso hay respuesta alguna vez? de esas certeras y convincentes?... Mua. Muchos!

Fiebre, toda la santísima razón. Y toda la admiración por saberlo, entenderlo, sentirlo y comprenderlo ;)

Gochi, por qué quieres evitar mis palabras? :p
Y sí, no es precisamente cerrar los ojos lo que hago ahora, por eso mismo que dices, el corazón va a su bola, se deja llevar por los mil pensamientos que le preceden, y si no miras con atención te envuelve tanto que olvidas cuál era el origen, si él, la mente, tú, el otro...
Mi sábado no es dulce, o quizá es que hoy me sienta demasiado tierna y me haya vuelto exigente. Mua

Con frecuencia, hijodeputa, confundo lo que deseo con lo que necesito, siendo tan real que no necesitamos 'nada', intrinsecamente sólo comer, respirar, beber y dormir... Todo lo demás son deseos, no?