martes, 11 de mayo de 2010

Pero algunas cosas parece que nunca cambian...

Pero a veces aun se me nubla la vista, vuelvo a recurrir a ideas extrañas aunque tremendamente conocidas, y me agacho, me escondo y me enredo. A veces se me olvida todo lo conseguido, lo logrado y lo alcanzado, surge y me desborda la oscuridad, ¿desequilibrio hasta el infinito?
No tiene por qué pasar nada ahí afuera, a veces sólo soy yo y mi mente alborotada.
Otras cualquier nimiedad lo pone todo patas arriba.
Las menos el hecho externo es importante.
3 opciones 3.
Y aunque sean menos ocasiones que antaño, siguen apareciendo. Si todo es de color azul, de repente el universo roza el negro y me falta la respiración.
Hoy ha sido un sueño inalcanzado, perseguir algo y no obtenerlo, dar por zanjado el camino que me llevaba allí. Un sueño pequeñísimo, diminuto, bastante improbable de conseguir, pero y qué? Nunca se me dio bien bajar a la realidad mis ideas que rozan el absurdo. Y aunque ahora esté aprendiendo, mientras no se me quede clavada la lección enmedio del pecho, me sigo desvaneciendo al no pisar el suelo que me inventé que pisaría...
Y luego parpadearé, pensaré en mí, en mis últimas palabras y volveré a remontar, a volar, a nacer en cada instante, pero qué dolorosa es la agonía que intenta desgarrar mi estabilidad...



5 comentarios:

Sí es lo que parece dijo...

Sí que es dolorosa, no te diré que no. Pero ya sabes remontar y además lo haces como nadie.

Parpadea.

Mil besos

Zara dijo...

Yo siempre digo que los demonios siempre vuelven, es una de mis frases, jajaj, son esas cosas que parece q por más y más que se luche, nunca cambian.

Nebroa dijo...

Sieslo, parpadeo sí, aunque no basta sólo eso! :) Aun así, aquí sigo, claro, andando, reestructurando, aprendiendo, poco a poco. No persigo evitar todas las emociones negativas, pero sí las que yo sola me provoco. Sigamos! Mua

Zara, me han dicho que sí pueden cambiarse, me han contado que es posible, que los demonios hacen ruido pero no llegan a instalarse, que puedo ser más fuerte que ellos, que puedo dominar mis ideas... Y sabes? hoy me lo he creído!

Lenka dijo...

Pues créetelo, porque es verdad. Y, además, es que cuando empiezas a resetear no paras. Coges carrerilla y te lanzas a hacer limpieza general. Y con cada paso nuevo estás mejor. Que luego te vas al extremo? Normal, es que estás calibrando. Parece que esté una desequilibrada total. Qué te voy a contar! Yo era capaz de echarme a llorar con un anuncio de la tele o partirme de risa ante la cosa más macabra. Estaba como mal sintonizada! Se me iba la olla pero mucho, y venga montaña rusa parriba y pabajo.

Y te das miedo a veces! No te pasa? Yo me miraba al espejo y pensaba: "madreeeeee... qué esquizoide estás, colegaaaaa!" Pero al final me dí cuenta de que lo peor era tener miedo al miedo. No, no estaba loca (no más de lo normal), sólo estaba formateando. Y en ese estado las cosas van un poco así, en plan sindios. Por eso te daba yo tanto la coña con que te relajaras, y aceptaras con calma los cabreos, las risas, los berrinches, los bajones y subidones, sin ponerte la camisa de fuerza. Tú a dejarlo correr, ya pasará.

Es que está uno en estado líquido! De repente eres una taza, una tetera, una piscina, según donde caigas. Be water, my friend!

Nebroa dijo...

jajaj sí lenka sí! me pasa! Aun me pasa, pero es cierto que la etapa más desequilibrante ya pasó, o sea, esa de en un mismo día cambiar 17 veces de estado anímico! Ahora cambio sólo 10!! jajaja
En serio, estoy mucho más calmada que antes, claro, siempre hay que comparar con algún otro estado para saber si es más o menos! Que me queda por recorrer? sí, pero vamooos! Voyyy! Como tú siempre me has dicho! Gracias!