viernes, 28 de mayo de 2010

O desmonto mis errores
con el lápiz de labios de la realidad
o seguiré maquillándome
con los polvos mágicos
de los cuentos salvajes
que me conté cuando crecía...
Ya no soy la niña rubia que cazaba tortugas y regalaba la libertad a los animales, no soy el quinto bebé que vino a visitar a mis padres, ni la de ocho años que bailaba en el escenario saltando sobre las demás y anulando sin querer sus vestidos dorados, ni la que pintaba cuadros de paisajes verdes donde quería perderse...
Soy la mujer que quiere aprender a andar erguida, a la que ya no le sirven los huesos que no alimentan, ni los cuentos de hadas, ni las películas de amor de domingos por la tarde... Quiero derribar montañas de mentiras, sueños tan arraigados que parecían de verdad, anhelos que de tanto desearlos explotaron delante rompiéndome la boca...
Deseo amanecer vestida de besos, y mojarme con luciérnagas bajo esta lluvia pasajera, quiero ver cómo crece la luna cada vez que yo respiro, quiero vivir tanto...
Confundí los deseos con el aire que mueve todos los pulmones del mundo, inventé una realidad que no llegó y arrasó con todo lo demás. De tanto ponerle vestidos al aire olvidé que desnudo también calienta...Y quiero aprender a refugiarme del frío, aunque esté deseando arder en tus infiernos

13 comentarios:

Noesperesnada dijo...

Un gusto leerte, describes muy bien ese momento en el que uno debe dejar atrás la dulce fantasía de lo que uno quisiera ser para comenzar a transitar el camino de animarse a pasar un poco de ese frío que nos ayuda a crecer...

Lorena Chavarría dijo...

que hermosa la manera de describir el cambio que deseas, si le hechas ganas, si vas con toda tu fuerza seras grande querida

un abrazo y exito

Karla Preciado dijo...

Yo pienso que ya eres grande, y lo mejor es darnos cuenta de que lo hermoso no está tanto en la meta como en el camino.
La poesía inherente a esta entrada es deliciosa.

UN BESO.

Rizar el rizo dijo...

Impresionante. Me encanta descubrir estas cosas de vez en cuando. No siempre da uno con algo con tanta fuerza y dulzura a la vez

Cuarentañera dijo...

Me gusta como describes un momento mágico y triste a lavez pero lleno de esperanza.

David dijo...

Preciosa reflexión de lo que deseas.
Ahora toca hacerlo y dejar de intentarlo.
Puedes.....con la mujer que eres ahora y con la niña que tienes dentro y que jamás debe marcharse.
Un beso.

jok dijo...

liberate para liberarme....
necesitamos saber que nos comprenden y se
liberan para derribar esas montañas....
somos animales de costumbres sociales
legados a la minoria
y cada una ve las montañas
en distinto lugar.



que mejor sitio para refugiarte del frio
que el infierno

Nebroa dijo...

Noesperes, gracias. Es duro el momento, es difícil, pero tan necesario... Quizá parezca que hace frío en el camino, porque no es el imaginado, pero no tengo por qué congelarme en él...

Lorena... otra cosa no, pero creo que ganas y fuerza le estoy echando, puede que tarde más que los demás, que la mayoría serían capaces de resolverlo antes, pero al menos ya no me presiono metiéndome presión a mí misma! Voy. No dejo de ir. Y con eso me quedo. Gracias

Nebroa dijo...

Karla... Quizá esa lección la sienta un día de lleno. Siempre la comparo con la de 'la felicidad está dentro', yo la escuchaba, la decía, pero nunca la sentí hasta ahora. Eso que citas, el camino y el objetivo, también responden a esas frases que suelto, leo y pienso pero aun no siento. Llegará. Llegará a colarse tan dentro que se convertirá en experiencia...

Nebroa dijo...

Rizos... Gracias. De verdad. Cuando lo escribí y lo leí al publicarlo (no suelo leerlo ni repasarlo previamente) creía que no transmitía para nada lo que quería mostrar, pero mira, me gusta que tus ojos vieran más allá de las letras. Mua

Nebroa dijo...

Cuarenta... así es. Es triste, al fin y al cabo desmontar castillos a los que creías que subirías es, para mí, difícil de aceptar. Pero por otro lado tiene su interés saber que estoy de lleno intentando crecer, aunque sea a ritmo de tortuga. La esperanza? a veces viene y a veces no la veo, pero sigo, sigo...sigo. Un abrazo

Nebroa dijo...

David... estoy saliendo de la etapa en la que hasta rechazaba a la niña que fui. Estuve en un lado del péndulo, la ingenuidad y la ilusión, me marché al otro, el de la madurez absoluta y aplastante... ahora empiezo a saber equilibrar a las dos... Gracias

Nebroa dijo...

jok, quiero tocar el fuego con el mismísimo corazón, quiero enamorarme, amar y sentir... Pero no quiero convertir la desnudez de eso en la mayor de las heladas conocidas. Quiero calentarme también en soledad... querer o desear arder, pero no quedarme congelada esperando...