miércoles, 12 de mayo de 2010

Es difícil observar lo que más nos daña, es duro saber que está dentro... aunque es lo más esperanzador que he descubierto ultimamente, al fin y al cabo es lo único que está bajo mi control...

14 comentarios:

Jose dijo...

Saludos Nebroa.

Tendríamos que ser como los viejos ordenadores. Que nos funciona mal algo, pues quitamos esa tarjeta y el resto sigue funcionando -a veces- incluso mejor.

Lo que no veo es que esté bajo nuestro control. Más bien veo una pelea entre nuestros distintos yos por el mando a distancia que nos hace movernos. Dependiendo de quien lo tenga, vamos de cabeza o de culo, de lado o marcha atrás.

Es una teoría. No tengo pruebas o, como mucho, me ofrezco yo mismamente como hecho material que pueda demostrar lo que afirmo.

Un abrazo.

Jose.

Tom dijo...

Cuanta razón tienes. El mayor causante del mal está dentro de nosotros. Conseguir dejar la mente en blanco llega a ser un lujo.

hijoeputa dijo...

LO malo que tenemos dentro también es parte de nosotros, el día que lo aceptemos nos irá mucho mejor, sobre todo si eso que creemos que es malo es difícil o imposible de cambiar. Yo soy mal...., o hago mal...., o tengo esta o aquella cualidad negativa (supuestamente), puedo mortificarme e intentar cambiarla o puedo aceptarla y seguir para delante, y al que no le guste..., no?

azpeitia dijo...

Filosofía rotunda, direta al corazón y a la inteligencia...enhorabuena por tu blog...un abrazo de azpeitia

violetazul dijo...

Tendremos que estar en causa nuestra en lugar de estar en efecto de otros..
Lo único que podemos controlar, esto que tanto miedo nos da..
Besos

Sí es lo que parece dijo...

Es decir, que tu tienes las riendas y el control. No?

Besos nebro ;)

Nebroa dijo...

Jose, es una teoría, sí, llevada a la práctica en tu vida, y si funciona, perfecto. El problema principal en mí es que las diversas partes que no me gustan, los yoes o como quieras llamarlos han llegado a instalarse del todo en la mayoría de ocasiones, no permitiéndome ver al resto, a aquellas partes que podrían, si no hacerme feliz, mantenerme más veces a flote... Así que sí que creo que pueden cambiarse, al fin y al cabo son pensamientos. Y estoy en terapias para conseguirlo. Además, no sólo me pasa a mí, resulta que hasta científicamente está comprobado que puede modificarse :)

Nebroa dijo...

Tom, yo nunca he dejado la mente en blanco, nunca. No sé hacerlo. Ojalá supiera. Me dicen Oh, es fácil, piensa en una parde blanca, y yo le pongo gotelé! rodapies y manchas! jajaj es imposible! Pero en mi caso sí, lo que más me ha dañado estaba aquí dentro, en la mente. Y estoy dispuesta a combatir esas ideas!

Nebroa dijo...

Hijodeputa, es lo que le decía a Jose, está perfecto si las cualidades que llevan el adjetivo de negativas se quedan ahí, como apéndices, como señales y nada más. Cuando esas se convierten en las que lo manejan todo, que se instalan de tal manera que llego a pensar que son lo único que tengo y soy, entonces, estoy por el cambio, por la modificación, porque me dañan, me flagelan, me exigen, me persiguen. Esas no las quiero. Soy muchas más cosas (creo) y quiero practicarlas...

Nebroa dijo...

Azpeitia, gracias. Esas sentencias son las que me hacen falta, y no las otras a las que estoy acostumbrada, que generalmente me dejan más allá del suelo!

Violeta, apenas queda miedo comparado con el que hubo, estoy totalmente enfrascada en el asunto, creo además, que ya no hay vuelta atrás, que una vez que sé lo que hay, lo que pulula, lo que se mueve sin mi control, puede alguna vez responder a mis deseos, estar bajo control... entonces, ya no hay vuelta atrás. Ya no hay miedo...

Nebroa dijo...

Sieslo, eso parece. Son ideas, son mis pensamientos más oscuros, mis sentencias, mis monólogos internos... y sí, eso me cuentan. Puedo con ellos. Observas, comparas, y retomas el control con algo más de realidad... Eso parece sieslo, eso parece

Para dijo...

eso es lo jodido y lo alucinante a la vez, duele por estar dentro pero por eso mismo podemos "mandar" sobre ello, hacia delante siempre.

Lenka dijo...

Joder que si es duro, pero como sabiamente dices: lo de dentro depende de uno. Tenemos el control sobre eso. No es externo, no es ajeno, no es una de esas cosas que no podemos manejar aunque nos empeñemos. Esto sí. Te pertenece. Puedes usarlo, moldearlo, romperlo, guardarlo, tirarlo a la basura... lo que te venga mejor. Así que ya sabes: sigue conduciendo.

Nebroa dijo...

Para, lo de 'alucinante' es cierto, me tiene cada vez más enganchada al ser humano en general, a la mente, a lo que somos, a lo que podríamos ser... es impresionante

Lenka, al fin y al cabo es eso, conducir hacia el destino escogido poniendo piezas en su sitio. Mi destino no es un lugar, es un estado, y para alcanzarlo hay muchas cosas que modificar, y en ello estoy :)