sábado, 3 de abril de 2010

Velocidad

Siempre tuve prisa por vivir, por alcanzar, por llegar... Siempre corrí desbocada tras los pasos del futuro, se me escapa el presente, mi cuerpo no se mantiene, arranca desde la nada buscando lo que pasará mañana...
Siempre tuve prisa por llegar a lo que vendrá, huyendo de un presente que no me gustaba, que no me gusta porque me cuesta trabajo vivirlo, ansío nuevos tiempos y nuevas ramas a las que aferrarme.
Siempre tuve prisa... se me salen las ganas de los bolsillos, esa voz que grita incesante desde dentro de ellos diciéndome que llegará, que todo llega, que llegará...
Siempre tuve prisa por llegar al lugar donde descansaré. Quién me dijo que la zona de descanso está allí, tras mil kilómetros quebrados? Como en el mar, nadando, buceando, sin parar de apartar el agua que me aplasta el pecho ahora mismo... Agua en los oídos, en la nariz, en los ojos... la sal me impide ver el inmenso océano en el que me encuentro, hoy el que veo es el mismo que el de mañana por la mañana y sin embargo yo no logro quitarme las algas de los pies, enredada, retenida... sin libertad.
Siempre tuve prisa por llegar, por ver lo que vendrá, por sentir lo que la vida me regalará. Y sé que allí no hay nada, que todo está aquí, que no hay más que el hoy, que toda mi vida se reduce a este mismo instante en el que escribo... Y yo no puedo quedarme quieta

6 comentarios:

silvo dijo...

Eso te producirá angustia Nebroa, tanto obstáculo, lo narras muy bien, y pelea que pelea, con prisa, no te pararás a disfrutar de uno y otro logro, ni siquiera repararás en ello,mírate venciendo esas algas, resistiendo esas brazadas en el mar y piensa que llegarás, quizás tras la siguiente brazada, mientras te limpias la sal veas lo que querías ver donde querías llegar, quizás no estés sola ene se camino, un besote

Lenka dijo...

Aquí otra que siempre corría. Como pollo sin cabeza. Sin saber hacia dónde, pero con la sensación de que debía llegar a algo, a un lugar mejor, a la paz, a la felicidad. Qué estrés. Nunca llegaba. Y coño. Y si lo tenía yo encima? Y si el lugar no era un lugar, sino un estado? Yo? Lo llevas contigo, lo llevamos puesto. Y nos sigue a donde vayamos. La felicidad, la paz, la alegría, la vida. Buscamos todo eso fuera, pero está dentro. Por eso fuera no lo encontramos y no podemos parar de correr, de buscar. Te pasa a ti también? No busques, lo tienes tú. La República Independiente de Nebroa.

Nebroa dijo...

silvo, lo captas muy bien, angustia, eso se siente cuando no quieres estar donde estás y sí en cualquier otro sitio... Voy haciéndolo, mirarme, ahora, en este momento, pero siempre hay un peldaño en la visión y en la mirada, al que quiero llegar pero ahora no está... Una cosa es que quiera alcanzar la paz, otra que su búsqueda me traiga tanta ansiedad. No, no es eso lo que quiero...
Gracias

Nebroa dijo...

Lenka, me pasa. ME PASA. Así, tal y como lo describes. Una gran amiga, que te cedió casi sin quererlo el testigo de las palabras buenas, ya me lo decía, el poder, el lugar, el estado está aquí dentro. Y lo sé, aunque la inercia me siga diciendo que lo de fuera debe favorecer el ambiente para que yo me vea. Sigo viviendo Lenka, adaptando nuevas creencias, nuevos paisajes en los que no creía... recomponiendo unos cimientos que ya no me valen...
Y tú? los creías a ciegas cuando te decían que sólo dentro de ti encontrarías lo que en realidad estabas buscando?

Lenka dijo...

Ni de coña lo creía! Pero resultó que era verdad. So descreída por naturaleza, lo confieso. Pero he aprendido a no rendirme sólo por falta de fe. Insisto, insisto... y al final no sé si las cosas SON porque me las creo, o me las creo porque SON. Qué más da, no??

Nebroa dijo...

"Pero resultó que era verdad"
Cuando sea capaz de arrancar todas las dudas que tengo respecto a eso... ay!