domingo, 4 de abril de 2010

Point Blank

Estoy fumando demasiado. Me duele el pecho y no tiene nada que ver con el tabaco, ando sobre la línea divisoria, haciendo malabares para mantenerme en equilibrio. No, en pie. Al menos de pie, sin caídas. La mitad del tiempo no lo logro, caigo irremediablemente al vacío. Luego lo lleno de golpe, para remontar y ascender. Y vuelta a empezar... Estoy fumando demasiado.
Hay señales por todos sitios, en todos los lugares las encuentro, vas bien, puedes con todo, eres grande, si no son señales yo las convierto en lemas vitales. Estoy conmigo y eso debería bastar.
Ansío alguna palabras suelta, que venga del bálsamo inventado, un 'no he parado de pensar en ti' valdría como siete sesiones de intimidad, una mentira que volviera azules mis ojos tristes. Y sé que no, que ya no me valen las mentiras, pero qué fácil es todo en ellas, aunque luego el abismo sea tan grande que, por momentos, se haga imposible hacerlo desaparecer...
Fumo mucho, muevo mis pies, entretengo las horas del reloj, que pasen de una puta vez, maldita sea, por qué no avanza todo más rápido cuando camino por la línea divisoria.
No hay sonidos en tu boca, sólo olvido e indiferencia, en ti no hay nada, cómo pude inventarme que tenías mi manual de instrucciones? Yo llevo dentro todo lo que puede sanarme, pero no encuentro el prospecto para saber cómo y cuándo hay que utilizarlo, ni cómo son las dosis, ni cuándo el tratamiento hace por fin efecto...
Días llenos de vaivenes, montañas, descensos, equilibrio inestable...


2 comentarios:

Lenka dijo...

Así es siempre. Fumar, pies que no paran, dolor en el pecho, agotamiento, ira, desolación, hiperactividad, ganas de rendirse, cabreo, ganas de luchar... y el puto reloj, que no avanza nunca. Pero avanza, y tú con él. Te entiendo tantísimo!!!! No hay prospectos, pero no temas, tú sigue y sigue. Al final es como una deflagración en plena cabeza. Tú no dejes de andar.

Nebroa dijo...

... sigo, aquí sigo, con la mente puesta en el objetivo.. sigo