viernes, 9 de abril de 2010

La primera escapada

Te alejas de la persona que no te mira, que no te respeta, que no te escucha, que no te ve. Te estás alejando de la persona que no sabe qué sientes, a la que no le interesa, que nunca te valoró y que, si me apuras, no sabe ni que existes. Te alejas de aquel que más daño puede hacerte con su indiferencia... Te alejas.
Y se llama 'pasar el mono', y las fases deben ser las mismas que las que se necesitan para activar la independencia hacia algo de lo que fuiste completamente dependiente.
Puede sonar extraño, raro, difícil de entender, quizá a la mitad de las personas a las que se lo cuentes jamás lo entenderían. Cómo puede uno depender de algo que le hace tanto mal. O que no le hace ningún bien. O que no le aporta nada. Llévalo a cualquier otra dependencia y obtendrás una respuesta similar. Y sí, sin embargo caía, una y otra vez, una y otra vez. Como hoy hubiese caído, de lleno, empicado, si no fuese porque hace unos días decidí que el mal que siento al acercarme a esas siluetas es el único beneficio que obtengo y que algo había que hacer al respecto.
Es evidente para muchos que lo que no te aporta cosas buenas, lo mejor es dejarlo a un lado, pero mírame, yo no supe hacerlo nunca. Y esta vez, hoy, esta noche, creo que es la primera vez que dejo de hacer lo que siempre había hecho. Esperar. Ir detrás. Mendigar. Esperar migajas.
Cuesta, cuesta muchísimo. Y duele, el pecho y los ojos. Sube la temperatura. Te agitas. Quieres salir volando en el primer avión que te asegure que nunca volverá a tierra.
Pero ha sucedido.
He ido a ese concierto, he esquivado saludos y miradas. He cantado. He movio mi cuerpo y he respirado aire del que te hincha. Me vio. Intercambio de palabras vacías, un sólo 'tenemos una conversación pendiente' esbozado por mi boca sirvió de antesala de más y más vacío. Oh, me he mojado el bigote con la cerveza. Bien. Vamos bien. Más de lo mismo. Repetimos la escena?...
Y salí de allí, sin despedidas, sin palabras cruzadas, sin promesas unilaterales. Me fui. Con Wendy que quería quedarse, con la pequeña que nunca había aprendido a hacer otra cosa, con la que depende, con la que anhela sueños, con la que quería gritar y no podía. Salí de allí, arropada por las mujeres que me protegían del miedo. Y con un miedo enorme. Al vacío...
Y aquí estoy, escribiendo para desahogar las ansias, para calmar a las nebroas que salieron conmigo de ese bar, para arrancar los impulsos que me llevan a hacer lo que siempre he hecho. Para ser otra nueva. Que tiene dudas y que se pregunta si esto la llevará a algún sitio. Para hablarme. Y no hay noticias, ni mensajes de madrugada. La realidad de nuevo en la frente, indiferencia, olvido. Él no sabe cómo soy, quién soy, cómo estoy y no tiene el menor interés en saberlo. Y yo aquí, recomponiendo pedacitos, trozos sueltos que no encuentran el equilibrio. Pero que quieren encontrarlo. Que se han propuesto vencer. Y si no venzo, si no gano esta vez, si pasa el tiempo y no llego a donde quiero llegar... recuérdame que entonces sabré que ningún esfuerzo, porque créeme esta puta vez, me estoy esforzando muchísimo... Entonces, recuérdame que los esfuerzos no merecen la pena y que sólo hemos venido aquí a vagabundear. Y yo, yo sólo conozco a un vagabundo, el de Bruce, el que nació para correr. Si no hay carreras con meta, si no hay peldaños con cima, si no hay nada que hacer cuando quieres hacerlo, recuérdame que no quiero seguir aquí...

12 comentarios:

Karla Preciado dijo...

¿Y taquicardias? A mi en esos casos lo que me matan son las taquicardias. La consecuencia de las taquicardias y esa úlcera emocional en el fondo del estómago.

Un abrazo y felicidades por no perderte el concierto, a pesar de todo.

CM dijo...

Todos los que te queremos sabemos que vencerás, que esto pasará, y te tiraremos las trenzas desde la ventana de los sueños una y otra vez para que olvides las cosas que no te hacen bien. Y si, claro que te entiendo! Por supuesto que se lo que es estar "enganchada" a algo que no te hace bien, pero sabes que? tu ya no lo estás, anoche diste un gran paso y estoy muy orgullosa de ti.
Y si coges algún avión... por favor, que tenga rumbo, y que te lleve como mínimo hasta unos brazos que te esperen en la terminal de llegada para arroparte y cuidarte una vez más.
Muaks

Para dijo...

Un +100 para ti, un ole tus ovarios!un hoy brindo por ti y por la ampolla que sale al dar los primeros pasos con unos putos zapatos nuevos, que te han costado una pasta y encima van dejando gotitas de sangre, pero con los que recorreras calles , mundos nuevos incluso vidas diferentes.
Y la ampolla...que le den
( que palabra mas fea por cierto ;)
Un besote gordo y otra vez BIEN POR TI!!

El silencio y otras palabras dijo...

Toda unacampeona!!! Ya sabes, no mirar hacia atrás (al menos no hacerlo cuando él te pueda ver).
Ya solo el esfuerzo que estás haciendo por rodear ese lado oscuro hacia lugares con más luz vale la pena. Besos.

Mónica PG dijo...

Me alegro un montón de que te armaras de valor y acudieras a ese concierto, y cantaras, y bailaras, y te rodearas de quienes realmente te quieren.
Lo mejor para salir indemne del foco de infección....antídoto y protección.
Un besazo, Nebroa. Recuerda que el más complicado es el primer paso, y tú avanzas a pasos agigantados!

blimunda dijo...

Tus líneas las viví anoche. Curioso esto de que dos personas vivan o sientan lo mismo, el mismo día, no?

Nebroa dijo...

blimunda... curioso, sí. Tan curioso como que un mismo acontecimiento entre dos personas, a uno le parezca como ir a comprar el pan y para otro sea la cúspide de todas las ideas.
Siempre fui amante de las 'casualidades' en las que no creo. Siempre me gustó lo que no puede verse con los ojos de la cara ;)
Pd. No puedo entrar a ver tu mundo virtual!

Nebroa dijo...

Vosotras... veis tantas cosas, sois capaces de ver tantas y tantas cosas... Y yo, yo no veo nada de nada.
Un día quizá me quede con vuestros ojos para poder mirarme
Gracias

blimunda dijo...

Qué es eso del mundo virtual? No sé si tengo. Demasiado con este mundo para tener dos. Pero es la primera vez que me apunto a comentar algo, tal vez sea por eso.

Lenka dijo...

Taquicardias, dolor en el pecho, en los ojos y hasta sensación de mareo. Así de fuerte es el mono, y más cuando nos exponemos a la sustancia tóxica. Así es, para qué mentir. Lo has hecho MUY bien. En serio. Casi osaría decirte que no, que ni siquiera tengas esa charla pendiente. Para qué? Piensa si serviría para algo, si realmente la necesitas. Y para qué crees que la necesitas? Ojo, es cosa tuya, por supuesto. Sólo te lo digo porque yo tuve esa necesidad varias veces, y hasta ensayé con pelos y señales qué decir. Según el momento del día la charla mental me salía tope divina, o rencorosa a más no poder, o gélida, o balbuceante... daba igual, porque para qué??

Al final decidí que no tenía NADA que decirle a alguien a quien no le importaba. Pasé del tema. Me puse chula con eso también. Y luego (porque esto es típico) me resultaba divertido (y un poco penoso) ver al imbécil en cuestión buscándome a mí y sacando lugares comunes. Penoso, porque estaba él más inquieto y más incómodo que yo. Y porque (manda narices) parecía sorprendido de que no me afectara ya nada. Eso te da una enorme sensación de poder. Ver que ya no buscas la cercanía y que cuando la busca el otro te da lo mismo. Eres educada y poco más. Y él percibe el notorio desinterés que te produce. Y se aleja con el rabo entre las piernas y el ego herido (tiene narices, repito, algunos no quieren quererte pero sí que les quieras). Y no sé, te libras de ellos. Para siempre. Nunca vuelven. Les jodes tú la autoestima, no entiendo por qué, pero así es.

Piensa con calma si de verdad necesitas esa conversación, si te será útil para algo o si es mejor no tenerla siquiera, porque si hay una forma de zanjar temas es ni tocarlos. Piensa que, como conduces tú, puedes zanjarlo por tu cuenta y no dar más explicaciones.

Insisto: lo estás haciendo muy bien. En serio.

Maeve dijo...

¿Alguien tan grande roto por alguien tan...pequeño?
Lo dudo.

Nebroa dijo...

Maeve, dúdalo, no me rompe él, me rompo yo sola.

Lenka, gracias. No, no necesito esa conversación, cierto es. No la quiero, mis pies quieren ir por otro sitio. He cometido un error y vuelvo a tenerlo más cerca que antes. Pero no quiero esa conversación.

Blimunda, me refería a si tenías blog!! :)

mmm...La ansiedad física se ha esfumado, ya no está, la ansiedad mental ha cesado en un 50% su actividad, detrás quedo yo, con todo lo demás...