lunes, 5 de abril de 2010

Hacia el paraíso

Cuando todo encaje, cuando todo esté en su sitio, cuando parezca que sonrío por nada y por todo, cuando pueda mirarme al espejo y gustarme de lleno, cuando deje de poner esperanzas fuera y sea capaz de creerme que soy válida, capaz, merecedora de la felicidad, cuando no haya siete mil voces dentro gritando a la vez, cuando el silencio pueda inundar las tardes de mi alma, cuando la vida me parezca el mejor lugar en el que se puede estar, cuando yo sea la causa de los efectos que encuentre, cuando la paz gobierne mi mundo... ¿Podrás ver entonces que existo y soy real?

14 comentarios:

Lenka dijo...

Cuando todo eso pase, querida Nebroa, sabes qué será lo mejor? Que te traerá sin cuidado lo que él vea, lo que otros vean. Y precisamente entonces verán los que merezcan ver. Y todo estará bien en el mejor de los mundos.

Acabo de enviarte lo que te prometí. Es tuyo, haz y deshaz con ello lo que te apetezca.

Ah, se me olvidaba: lo estás haciendo REALMENTE bien.

Besos!

Nebroa dijo...

Ese 'tú' del que hablaba no tiene ojos ni boca, no existe en mi realidad. Era en sentido figurado. Mentiría si te digo que creo que un día me dará igual lo que alguien vea. Aun no soy capaz de decirlo. Y aun no tengo esa fe, pero sigo... yo sigo, con un par, y que sea lo que dios quiera... Si no llego, si me paro, si retrocedo, si me estanco, si claudico... háblame, haz renacer con una sóla palabra a la Ana que podría dormirse...
Gracias por tu apoyo, por los ánimos, por ver mis pasos, te sonará que yo no los vea muy claros, no? Algunos sí, he aprendido a ver cómo llegué hasta aquí, el camino no acaba de empezar, aunque sí esta etapa, digamos que la más crucial, pero es normal que el tiempo me parezca lento y pausado y el destino se me escape de la visión...
He estado en tu casa esta tarde, supongo que te llegarán al email alguno de los comentarios que te dejé en algunas de las entradas ;)
Gracias por el email recibido, esta tarde, con sed de esperanza leí tus palabras en el blog, si ellas han servido para alentar la calma, tu regalo al mail puede ser un gran compañero de viaje. Gracias, de verdad, por molestarte en compartir algo tuyo, por dejar libres las lecciones que a ti te sirvieron, la rueda parece no acabar nunca, y yo estoy aquí, detrás, en el camino que tú ya bordeaste. Nada se da solucinado y sé que yo soy la única que puede avanzar, pero como te dije otras veces, si en el camino encuentras señales, carteles, que te indican por dónde podrías pasar si quieres, intentaré aprovecharme de ellos.
Gracias :)

Lenka dijo...

Pues si es en sentido figurado, MEJOR. Tú misma verás alto y claro quién eres y cómo de real eres. Eso es lo que importa, la magia, la paz. Así es como lo ven luego los demás. Los que te quieren ya lo ven, claro, lo vemos. Pero lo llegará a ver más gente, mucha más. La gente que importa. La que sabe mirar.

Gracias a ti por visitar mi Torre. Te he cruzado por los pasillos y ha sido un lujo. Y, por supuesto, aprovéchate de cuanto quieras. Mira, ya hay una cosa más por la que debo agradecer el mal momento que pasé hace un tiempo. Por lo que yo aprendí de mí misma y porque (quién lo iba a imaginar) lo mismo podía servirle a alguien de algo. A alguien que ni conocía. Aunque fuera para pasar el rato, qué sé yo. Eso, eso ha sido lo mejor de todo! Nunca sospecha uno las vueltas que dan las cosas. Dentro de nada estarás a este lado, cerrando puertas y capítulos. Y todo esto que estás viviendo valdrá. Para mucho. Eso seguro.

Mónica PG dijo...

el hacerse ese tipo de preguntas, aunque no puedan contestarse, es ya un paso de gigantes.
Y sí, algún día conseguirás hacer todo eso, si es que en tu subconsciente no has empezado ya!!

Ánimo, Nebroa!

Nebroa dijo...

Lenka, tengo dudas, muchas, acerca de si algún día podré sentirme feliz SOLA, sin esperas, sin miradas a la esperanza, sin futuros anhelados... tengo muchas dudas, pero como decías por ahí abajo, aunque not enga fe, seguiré. Seguiré hacia ese lugar aunque no crea completamente en su existencia. Sigue habiendo ese gesto que mira afuera, esperando que algo caiga...
Y sí, me sirven, claro que me sirven tus experiencias, aunque como decías sólo sean palabras que no pueden eliminar el dolor en mayúsculas. Pero sirven, carteles y señales en el camino :)

Nebroa dijo...

Mónica, gracias por los ánimos y empujones a la mejoría... Ahora, en plena senda hay mil cosas que no puedo ver y que vosotras ya veis, por eso agradezco que vengais, a tirar un poco de mí cuando la niebla no me deja ver nada. Un besi!

Lenka dijo...

Te cuento una cosa sorprendente que me ocurrió. Fíjate en qué estado indescriptible me encontré al terminar el asesinato de Wendy y la autopsia pertinente, que me metí de cabeza y sin darme cuenta en el "Síndrome de Greta". Como la Garbo. "Quierrrrro estarrrr sola". Tan feliz, tan cómoda, tan tranquila me sentí conmigo misma que casi me paso al otro extremo!!!! Tenía todo mi tiempo, mis películas, mis paseos, mis salidas para hacer fotos, mi música, mis tecleos, mis historias... es que durante un tiempo no soportaba ni la idea de que nadie se me colara en aquel remanso.

Hasta me asusté un poco, pensando que me había pasado de rosca. Pero no, supuse que era simplemente otra fase más del proceso. La disfruté al máximo. Estar sola puede ser un privilegio absoluto. De verdad. Y como, además, tengo unos amigos que no me los merezco, hicieron lo imposible por dejarme en ese silencio el tiempo que necesité. Y cuando se me pasó el siroco, allí estaban, contentos, sin reproches.

Además de ser una estupenda fase final de todo el camino (qué relax, Nebroa, era como terminar la caminata junto a un río y meter los pies dentro, sin prisas) encima me ayudó para ponerme definitivamente en orden y para descubrir precisamente eso: que la soledad a veces es necesaria y es, además, una gozada. Ahora la compagino con la compañía, gestino mejor los tiempos y los espacios. Y oye, me va de lujo. Además, cuando apareció una persona realmente interesante, te aseguro que no me costó NADA (aunque llegué a temer que me costaría) romper mi etapa monacal ;)

Nebroa dijo...

Lenka, tú dices eso, yo te creo, sonrío, te veo, te imagino y te visualizo. Y yo, que intento imaginarme ahí, nada, logicamente no aparezco por ningún lado en esa escena de cuento o película de fuerza y seguridad. He estado sola períodos de tiempo largos, antes, en otra de las partes del proceso, estuve sola, le perdí el miedo a esa soledad que tanto me aterraba. Estuve sola, vale, de hecho lo estoy, le perdí el miedo y me acomodé en ella, pero nunca sentí lo que sientes tal y como lo cuentas. Siempre había algo que me hacía esperar, esperar, esperar una relación, alguien que complementase. Recuerdo que podía parecerse en días sueltos a eso que dices, pero jamás dejé de esperar más de una semana (por poner un ejemplo al tiempo). La absoluta seguridad en mí misma nunca se ha mantenido más de una etapa, al final, al tiempo, siempre aparecía, quién? era Wendy entonces como hemos decidido llamarla? Bueno, mi niña sedienta de amor, siempre aparecía, una y otra vez a reclamar lo que le faltaba.
Es complicado no? O curioso, interesante... tantos pasos, tantas fases, tantas tardes al borde de la 'muerte', y aun sigue viviendo. Ufff...
Hace un tiempo también busqué ayuda externa, profesional me refiero, de los que pueden guiarte en el camino este de las sombras interiores, ya luché contra esa necesidad! Sí, hasta eso me costó mucho, pero entendí que hay personas que pueden ayudarme en el camino tortuoso, y establecer guiones, que aunque sean ajenos, pueden servirme, como me sirve tu camino. Hace un año que dejé de ir a la persona que me ayudaba desde fuera, quizá sea momento de retomar el contacto. En otro tramo del camino, que espero sea el definitivo...

Lenka dijo...

Yo a esa la llamo la Vampira Famélica. Siempre incordiando con su sed de compañía, con sus ansias. También la tuve que amordazar. Ya ves que tengo la cabeza llena de gente!! Y después de silenciarlas pasé tiempo con miedo a que se me escaparan. De momento no lo han conseguido, las tengo bajo control. De momento.

Mira, he pasado etapas de mi vida de tal tristeza que ni loca querría repetirlas. Etapas de absoluta soledad, de abandono, de dolor absoluto. Supongo que de ahí salió el hambre voraz. Y el pánico a que la soledad volviera. Pero luego me pregunté por qué tenía que ser tan terrible estar... conmigo. Con la de cosas que yo podía ofrecerme!! Es cierto que, además, llegaron personas importantísimas en mi vida, amigos con mayúsculas. Desde entonces nunca me he sentido sola, nunca como hace años. Es otra soledad, es una soledad sin negruras, tranquila, elegida y reversible. Yo ya no estoy sola, me tengo a mí y tengo montones de personas increíbles cerca. Pero ya no necesito a otro, no necesito una pareja, no me hundo si no la tengo, no es imprescindible, ni lo único. Puedo estar sola perfectamente y hasta lo disfruto, aprendí a disfrutarlo. A sacarle ventajas (que las tiene).

Es que ya nunca será aquella soledad de antes. Porque ahora me entiendo, me gusto, me divierto, enciendo luces, me siento cómoda. Ya no es una celda oscura, es totalmente diferente. Es que lo que me condujo a aquella desolación no existe ya, lo vencí. Por qué iba a ser la misma soledad, si es por otros motivos, si yo soy otra? Ahora no me rindo, no me desespero, no busco, no ansío, no me empeño en ver sólo lo malo. Sólo asumo la situación y vivo. Ya cambiará en su momento si tiene que cambiar. Aprendí a adaptarme, no a resignarme.

No sé tampoco si este es mi estado definitivo. Seguro que aún me da muchas vueltas la vida, me tropiezo, aprendo cosas, cambio y peleo para volver a adaptarme. La diferencia es que ahora sé que puedo y no me asusta tanto. Por eso siempre digo que lo importante es conducir tú, controlar tú lo que puedes, porque ya bastante es lo que no podemos controlar. Lo que controlo ahora es mi actitud. Y ese es el secreto, supongo. Lo que hace que se pueda con las cosas.

Creo que dejé de buscar y empecé a vivir. Con lo que tenía. A festejarlo cada día y a alegrarme de si llegaba algo nuevo. Pero sin esperarlo realmente. Porque llegué a sentir que tenía más que suficiente. Y espero no olvidarlo. Pase lo que pase siempre tendré más que suficiente. Y siempre estaré completa.

Nebroa dijo...

Lenka, oirte, leerte decir eso, saber que lo SIENTES de lleno es tan enriquecedor. De verdad. Ya lo sabes...
La actitud, eso es lo que resume mi última frase en el blog, 'lograré cambiar mi mente', a eso me refiero, a esa actitud que no es vencida ni manipulada por las anas que más me dañan. Ahora toreo con ellas, la soledad es cierto que no es aquella que me aterraba, que me golpeaba y que me llevaba al destierro. Ya sabes de lo que hablo. Es cierto que ahora es otra, pero aun no es la soleada. No es plenamente en la que me encuentro bien. Aun hay algo que me empuja a no quererme, que sigue diciéndome, oh sí, resignémonos a lo que nos ha tocado. Y yo, como bien sabes, no quiero eso. No, quiero aceptar el presente, quiero sonreir por dentro, y quererme y no sentirme perdida enmedio de la nada. Quiero que la vida me pertenezca, que me encuentre bien en ella, apagar las voces que parecen hachas. Actitud. Tú crees que si existe ese deseo el resto de piezas van encajando con trabajo? Que si cultivo lo que soy, planto semillas en mí, crecerán? Sabes, ahora mismo, en este preciso instante, yo también lo creo...
Pero acpeto que es mi etapa de dolor, ésta, la que tengo que vivir, entrar en ella, continuar en ella, que es un proceso, que tiene sus fases, que poco a poco me veré reluciente, que me querré de tal manera que no sentiré la soledad como el pozo abismal que alguna vez ha sido. Como sabes, ya he avanzado pasos, todo empezó a los 24, sí, como lo oyes, 10 años atrás, he merodeado alrededor de mí, me he tocado sí, me he cuidado, pero este momento es como llegar verdaderamente al fondo de todo, al centro. Está ahí, en mis manos, soy yo, puedo quererme y aceptarme, puedo hacerlo. Podré hacerlo...
Gracias, una vez más, muchas más.

Lenka dijo...

Es que es fantástico que ya lo tengas tan claro. En serio. Es asombroso, además. Porque estás en la fase de la tristeza, y esa normalmente no nos deja pensar. No nos deja fuerzas para ver lo positivo ni las posibilidades, pero tú sí que lo ves! Con esto no quiero despreciar tu dolor, ni mucho menos, sólo remarcarte que, pese a él, VES, y sabes lo que QUIERES. O sea, que no estás hundida ni derrotada (en absoluto!) aunque en algunos momentos hasta te lo parezca.

Sí, claro que las piezas irán encajando. Lo verás. Lleva su tiempo, porque aunque tengas ya tan claras muchas cosas, estás en un momento duro y no al 100%. Esa es la gran paradoja, que cuando más aprendemos suele ser en momentos malos, por eso los remedios no son inmediatos. Pero queda menos, queda mucho menos. Tienes lo más difícil hecho. Ten en cuenta la cantidad de gente que se cierra en banda, se acomoda en la pena, se autojustifica y echa todas las culpas a lo ajeno (la mala suerte, el otro, lo que sea). Esa gente se estanca y nunca aprende. Se quedan en el "no puedo hacer nada" y listo. Y sí que pueden, como todos.

Fíjate si el camino puede ser largo (el camino hacia ENTENDER) que yo creo que me llevó el doble que a ti. 20 años. Tal cual. Por un problema familiar empecé a desmoronarme a los 10 años y tenía casi 30 cuando decidí tomar las riendas. Cuando comprendí. Hasta ese momento sólo había pena, ira, rabia, confusión, negatividad, "no puedo", "es mi mala suerte", "no es justo"... Date cuenta, qué desperdicio! Tú tienes mucho curro adelantado, por eso te insisto en lo bien que vas. Es que me tienes alucinada, en serio. Seguro que te parece que todo va lento, pero... es que vas lanzada!

Nebroa dijo...

Supongo que he aprendido mucho a lo largo del camino y que, pasado un tiempo dentro del pozo de las culpas hacia fuera, puta e injusta vida, por qué a mí, qué coño hago en esta vida, bla bla bla... un día pensé que me negaba a no podr hacer nada. Siempre odié sentirme una marioneta cuyos hilos movía alguien o algo que no tenía ni puta idea de qué o quién era, me negaba a aceptar que yo no pudiera hacer nada para remediarlo, que mi vida estuviera condenada al fracaso de principio a fin. En realidad es todo un proceso, lo de los 10 años está marcado por el inicio de una depresión, ingreso, pastillas, intento de... En realidad, yo miro atrás, incluso leo cosas que escribía a los 13 años y había tanta tristeza... Nunca supe cómo arrancó, qué sucedió en mi infancia, qué vi que pudo volverme así. No tengo recuerdos de niña, apenas algunos sueltos, no recuerdo nada de nada, si era feliz, tristona, sí recuerdo una adolescencia muy oscura, así que son 10 años 'diagnosticada', pero siento que toda una vida.
No sé, me pongo a contarte cosas y ale, aquí estoy, tú dices que me metes peñazos, pues anda que los que te meto yo a ti, por dios... Tú crees que alguien más lee esto!? jaja...
A lo que iba. Siento dolor, pero otras veces, cuando ocurrió, era de otra manera. Como si no hubiera cura, sólo el paso del tiempo, alejarte del hecho que lo provocó (el hombre en cuestión) y remodelar todo, echar de menos a alguien suele interrumpir el proceso de avance, se necesita tiempo, más. Ahora, como no he llegado a meterme de lleno en nada con él, que sólo ha sido tocar y empezar a sentir dolor, digamos que he ganado ese espacio. No hay cosas que recordar junto a él, no hay momentos compartidos, no hay cafés a medias, regalos, recuerdos. No me he dejado avanzar hacia eso, como otras veces. Supongo que me he dado cuenta antes, no he seguido por donde siempre seguía, y ahora es 'más fácil' atajar el problema, porque el problema está aquí, y no fuera de mí.
Aunque piense en él, claro, o quiera que me llame, o bla bla bla... Creo que esa es la causa de que todo parezca que va más rápido.
Has entendido algo!? ;)

Lenka dijo...

Todo. Completamente. Mira, puede que yo conozca la causa concreta de por qué empezó todo en mi caso, o puede que no tenga idea y sólo crea que fue esa. Da igual. Da igual la causa, en realidad. Puede ayudar, pero no es imprescindible. Lo vital es saber qué NO queremos. Y eso tú lo tienes claro! No importa lo de atrás, el caso es que nos enseñó cosas, y menos mal, porque no fue inútil. No podemos cambiar nada del pasado, sólo usarlo. Para mejor. Eso es lo que estás haciendo exactamente.

Respecto a él... mira, pues mucho mejor no tener "cosas" que recordar. Aunque sé que algunas tienes. Sobre todo las que soñaste, verdad? Es que a mí me ha pasado. Como canta Sabina: "no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió". No sé si será verdad, pero no me importa. Si podemos ir más rápido será por algo, no? Si pudimos soñar que existía, por qué no soñar que nunca existió??? Ventajas de la imaginación!!!! ;)

Nebroa dijo...

Deacuerco con tu primer párrafo, deacuerdo con el segundo. Absolutamente deacuerdo. Y lo malo, en este preciso instante, es que aun a veces sigo soñando cosas, y me obligo a eliminarlas, no me gusta regodearme en ellas, y escapo, quiero escapar. Hoy lenka, lo veo todo muy lento, hoy veo muchas dudas. Hoy sigo encima de mí! Sigo atentísima a todo lo que ocurre dentro de mi mente, hoy me siento cansada... Sólo un poco.