martes, 13 de abril de 2010

Despacio

Hoy, por fin, he podido empezar a escuchar la música que días atrás me dañaba el alma con dardos quemados y estríados. Y está sonando Vicky Gastelo y me gusta, me siento en calma y puedo cantar sin dejar que se cuelen las lágrimas por los rincones abiertos del ayer. Y llegan los recuerdos compartidos, pero los veo pasar, los dejo surcar el presente, se quedan y se van, golpean pero no dañan. Aquella noche para olvidar (y a la vez inolvidable), sonó con nosotros en aquel hogar vacío de sentido, pero ya no me asusto al recordar. Voy sonriéndole al sol y me empiezo a creer que puedo inventarme una vida para mí, cada día, hasta verla relucir incluso en las noches más oscuras. El espejo me devuelve a una Ana sin arrugas bajo los ojos, las ojeras siempre me han gustado y tampoco quiero perderlas, signo de vida intensa, días intensivos. No voy a a culpar a mi pasado, ni voy a encerrarlo bajo llave, es mío, y aprenderé a amar cada uno de los rincones que dejé estancados en la memoria.
Estos son mis días... de cuidados intensivos, de aprender a recibir, de creerme que soy tan grande como la muralla china, y tan extensa como el amazonas. Con lo de arriba y lo de abajo, lo de dentro y lo de fuera, el negro y los blancos, el dolor y las alegrías que me esperan... Yo, una vez más...

4 comentarios:

Vagamundos dijo...

Un leve amanecer... Son siempre bonitos para leer, aunque escribirlos sea tan duro.

Un abrazo.

Mon dijo...

Me gusta mucho más cuando dejas ver un poquito de esperanza.
Bsos.

Lenka dijo...

Chica, qué decirte. Ya lo tienes. Palante!!

(Me voy a la cama contenta!)

Nebroa dijo...

Vagadurezas, me resulta difícil escribir acerca de los amaneceres, siempre he acostumbrado a escribir nada más que las sombras. Pero haciendo caso a un buen consejo, quizá, hablar de la luz también active cada vez más la parte de mí que quiere amanecer en cada instante...

Monki! Hola! Entonces es éste uno de los textos que te gusta más? Y si te gusta más, sea este o no uno de ellos, esos en los que hay esperanza, dónde están los tuyos que responden a eso mismo?

Lenka... te juro que no sé si creérmelo. Dudo hasta de eso...