miércoles, 31 de marzo de 2010

Respiro una y otra vez, hondo, con ganas, llenando el estómago, los pulmones. Aspiro el aire luminoso que no existe pero me invento. Lo dejo atravesarme la columna. Me quedo con el brillo que imagino que la luna me regala concretamente a mí...
Son días llenos de esa ansiedad que hace tantísimo tiempo perdí de vista. Me duele el pecho. Me duele despertarme. Pero detrás de todo esto que cuento, detrás de lo que me callo y sólo yo leo, detrás de la oscuridad, estoy yo con las ganas de avanzar. De salir de aquí, de este cruce tan mal montado lleno de piezas de puzzle que no encajan en ningún sitio.
Respiro. Lento. Me hablo en silencio, con palabras y pausas. Vuelvo a respirar.
Me abrazo por la noche, de madrugada, convierto las tarde en amaneceres repetidos que me dan aliento para seguir. Miro. Observo. Me calmo.
Son días sombríos, pero éstos también pasarán. Vendrá el gris clarito a quedarse... ¿se convertirá en celeste? Eso imagino cuando cierro los ojos...Me veo rodeada de nubes blancas que se quedan sólo con la parte más dulce de mí

6 comentarios:

Bitácora del Gran Lobo Gris dijo...

En la oxidación calmada los gases se adentran en el alma, pero son esos ojos que imaginan-pintores de paisajes- los que pueden soñar en nubes carmesí.

Mónica PG dijo...

...y vendrá la primavera, y con ella la brisa perfumada, el celeste del cielo, el tibio calor del sol y las praderas verdes en las que rodar colina abajo...

Lenka dijo...

Lo asombroso es que un día te ves rodeada de azul y de paz y piensas: "pero cuándo ha sido?" El viaje nos parece eterno, cuando llegamos olvidamos cuánto costó. Y ni siquiera entendemos por qué sentíamos todo aquello. Y nos da la risa.

Anónimo dijo...

Hola Nebroa¡¡ me llamo Marina y he de confesar que llegué a tu blog en una etapa en la que, herida, perdida y evitando afrontar la realidad que estaba viviendo, rastreaba las señales de José Aguilar, alguien que me mostró por primera vez lo complicado que resulta vivir un "amor" ambiguo entre dos personas que no saben muy bien lo que quieren.

Yo pensaba de manera inmadura e ingenua que una situación así podía sobrellevarse, pero el AMOR de verdad no se sobrelleva, se disfruta y no se pelea, surge y ya está. Leyendo algunas de tus entradas se me ha encogido el corazón. Me pareces una persona muy lúcida y sensible.
No te daré consejos ni advertencias, porque a mí me las dieron y sé bien que cuando uno no está convencido de verdad a cambiar las cosas, no sirven de nada. Cada uno debe vivir y aprender a su ritmo. En mi caso, mi hermana me ayudó mucho siempre enfrentándome con la realidad para que cesara de imaginar e interpretar situaciones ambiguas de manera subjetiva, algo que me hacía mucho daño. La vida real puede no tener romanticismo ni magia, pero es sencilla y simple. Cuando las personas te quieren, te lo demuestran con sus actos y ya está. No hay más...Por fin hoy, tras conocer a alguien sencillo y simple como esa vida que me resistía a vivir, me pregunto: ¿puede que vivir sea más fácil de lo que imaginaba? pues parece que sí...Un besito muy fuerte. Suerte¡¡¡

Zara dijo...

Lo creas o no es enorme tu capacidad para respirar hondo y pausado, para inventar ese aire luminoso que dices que no existe (aunque yo creo que sí) y sobretodo para no perder las ganas ni el aliento para seguir. Eres mu grande tú, eh?!

Nebroa dijo...

Estas dos últimas entradas sin título me han servido para soltar un uno por ciento de lo que llevo dentro, pero debeis saber que mi llamada de auxilio, socorro y demás requería eso, aliento. Y me lo habeis dado, lo necesitaba y estabais ahí para regalármelo...
Gracias de nuevo