domingo, 28 de marzo de 2010

Al otro lado del hoy

No tenía el pelo en su sitio, ni se me abrieron los ojos de par en par. No caminé estirada para tocar la luna. No brillaron las células ni los astros de estas mejillas. No me rondó ningún satélite, ni el sol duerme a mi lado esta noche... No logré dejar en casa la inquietud, se vino conmigo hasta la hora del cierre de puertas.
Ahora, que descansan las huellas en el cajón del olvido, miro al mañana. Será bueno. Será mejor.

2 comentarios:

Escribir es seducir dijo...

COMENZAR UNA VEZ MAS!!!!!!!!!! NUNCA HAY QUE DEJAR DE VER AL FUTURO

Nebroa dijo...

;) Siempre comenzar, cada día. Pero sabes? sigo peleándome por no esperar tanto del futuro y sí más del presente. Es lo mismo pero no es igual!