domingo, 14 de marzo de 2010

Desaparecer

Lo curioso es cómo escondo las palabras que hablan de ti, cómo las oculto tras mi nuca, cómo me las ingenio para no mostrarlas... Quizá mi ingenuidad aun piensa que el hecho de no mostrar algo puede hacerlo desaparecer, cuando la adulta ya se sabe muy bien lo de que cuanto más atención prestas a esconder algo, más grande se hace el algo...
Entre querer hacer pequeñito lo que inundaba mi océano cuando me fui y fingir que ya no me importa tanto como cuando me largué, lo que he conseguido es que tu ausencia se haga tan ancha, tan larga y tan alta que se está cargando las existencias.
Diría que no estoy dispuesta a consentirlo, aunque también me estaría mintiendo, ahora mismo pocas ganas tengo de luchar contra la evidencia, lo de ser cínica no me va y ultimamente prefiero rendirme ante la adversidad, o llamémosla hoy, realidad.
Ya no es que antes no estuvieses como yo pretendía, es que ahora ni siquiera estás, te sirvió el adiós semanal para cerrar con el quinto capítulo el libro que jamás tuvo esperanzas de ser publicado. Suena ridículo, no crees? saberme como escenario de un teatro en el que hiciste un gran papel no es lo que soñé el día que quise ser una artista enamorada...
No estás y me duele. Y ya me gustaría que éste, siendo como es un guión aprendido y sabiéndomelo de memoria, no doliera de verdad

2 comentarios:

silvo dijo...

Solamente por no estar de acuerdo con el cinismo muy imperante te mereces la atención que no tienes, un besote Nebroa

Nebroa dijo...

silvo, intento darme a mí misma, con mis propias manos la atención que a veces requiero, pero no puedo ni quiero negar que, a veces, me gustaría tenerla de quien no me la da. Pa qué negarlo? :)