miércoles, 17 de febrero de 2010

Palabras


Las conversaciones no sirven de mucho si lo que se quiere con ellas es solucionar el problema que se expone. No sirven para eso.

Se cruzan palabras, y ruidos, vocablos y suspiros. Se amontonan consejos en la barra, ideas desparramadas encima de los taburetes, ganas apresadas dentro del café y la tremenda sensación de que tu cuerpo es ahora más ligero, una vez que has soltado lo que se apresuraba por salir urgentemente mientras esperaba impaciente justo detrás de los labios.

Pero no se soluciona el problema esbozado, ni el intuído, ni el temido. El problema sigue estando ahí.



...hasta el momento en el que una misma decide
que no quiere seguir llamándolo problema
y le cambia el nombre por otro que suene mejor.

2 comentarios:

Escribir es seducir dijo...

LAS PALABRAS ALIVIAN EL ALMA ES MI FRASE PREFERIDA.
PERO ES MUY CIERTO CUANDO HAY PROBLEMAS Y LOS OIDOS SON SORDOS A LAS PALABRAS DE UNOS Y OTROS NO SIRVEN DE NADA

EXCELENTE ESO DE QUE EL PROBLEMA DEJA DE SERLO CUANDO LE CAMBIAMOS EL NOMBRE

SALUDOS

Anónimo dijo...

Si el problema te oprime el pecho ,te genera angustia , te causa dudas , inseguridad y tristeza , llamalo como quieras pero ...tienes un problema llamado de cojones ....
Animo PEQUE