domingo, 7 de febrero de 2010

Javi... Vienes?

Han pasado 4 semanas, las cuento como el que ve pasar las agujas en el reloj... paciente, impaciente, apresurada o relajada. De aquí para allá, sin saber muy bien aun dónde poner mis recuerdos, mis historias con él, mis relatos pasados, mis risas compartidas...Lo echo de menos, y en vez de sentir que la pena disminuye, aumenta por instantes, haciéndome preguntas acerca de dónde está, cuándo lo veré de nuevo, por qué se fue tan pronto?...Hay un concierto homenaje dentro de unos días, hay un logo con su cara, hay rizos de colores, hay música, teatro, imágenes, videos y textos. Concierto homenaje? Yo no quiero conciertos, lo quiero a él en uno de ellos. O en ninguno. Lo quiero a él de vuelta... Pasan los días, casi un mes ya y sigo sin creérmelo. Sigo sin querer mirar de frente la verdad, la realidad cruel que se lo llevó. Ya sé toda la teoría, ya me sé de memoria lo que debo hacer. Pero sigue habiendo mucho dolor. Como decían en el libro aquel: "El dolor es la diferencia entre lo que es y lo que tú quieres que sea". Pues eso, que creo que siempre habrá dolor aquí dentro, porque lo que fue yo no lo quería. Y no tiene remedio...

5 comentarios:

Sí es lo que parece dijo...

...Lo siento.
La teoría siempre es fácil, llevarla a la práctica es otra cosa

Ahi queda eso dijo...

y no tendra remedio, y pasaran los años y pasaran todos y cada uno de los dias que quedan por venir, y nadie sustituye el recuerdo ni nadie sustituye lo inevitable, ni siquiera el mirar adelante ofrece una salida, solo el ahora se convierte en tu mejor aliado...

Nebroa dijo...

'Sí', gracias... A veces ni siquiera la teoría suena convincente.

Ahí queda eso, bienvenida al bar de no sé muy bien qué. Como siempre el presente, el único capaz de traer algo de vida...

Minisuina dijo...

Yo leí por ahí que las personas nunca se olvidan, sólo se aprende a vivir sin ellas. Yo sé por lo que estás pasando, ánimo!!

Nebroa dijo...

Es lo que nos queda cuando las situaciones son tan tristes. La idea de que podemos aprender de ellas. En este caso, como dices, aprender a vivir en la ausencia. Nada más...