lunes, 8 de febrero de 2010

De invenciones

Tampoco es tan luminoso el espacio que guardas. Quizá soy yo la que lleva las linternas buscando algún tesoro oculto, y hace tiempo que dejó de existir ahí dentro algún secreto que contar. Tampoco es tan lujoso tu corazón, ni tus pulmones. Quizá no se trata de que ambos no compaginemos bien el habla, quizá es sólo que no hay nada que tengas que decir. Tampoco es tan alto el último escalón de tu cima, ni tan inalcanzable tu azotea, tal vez sólo fui yo la que se inventó un pozo sin fondo detrás de tus ojos, y quizá sólo haya vacío tras el cristal...

3 comentarios:

silvo dijo...

Quizás has visto por fin lo que es y no se parece a las cualidades que tú atribuías, quizás tú si tengas lo que buscas con la linterna pero no te las veas, un beso Nebroa

Sí es lo que parece dijo...

Se te cayó la venda? tardamos, pero más vale tarde que nunca. A veces los vemos como queremos verlos y no como verdaderamente son

Nebroa dijo...

O eso o que una misma quiere inventarse mentiras. O exagerar verdades...