martes, 16 de febrero de 2010

Con un megáfono en la mano...

Hace apenas una hora que alguien me ha pedido que le grite al mundo que se vaya a la puta mierda. Y yo he cogido el altavoz para gritarlo por el balcón...
No sirve de mucho, porque el mundo no se va a ninguna parte, ni se va con él el dolor ni la pena del que me lo pidió. Pero ojalá le sirviera para desalojar su alma de la inmensa losa que esta noche le aplastaba los ánimos...
Pd. Para C.

6 comentarios:

Pluma Roja dijo...

Un micro-relato interesante. Te deja pensando. un buen cierre.

Saludos cordiales,

Hasta pronto.

Sí es lo que parece dijo...

Por lo que veo, la pasada noche no sólo fue asquerosamente insoportable para mí.

Necesito un megáfono de esos, a ver si con eso se me oye mejor.

Saludos

Verónica dijo...

Un grito a tiempo quizás no solucione nada, pero desmadeja ovillos que da gusto.

Ya sé con quien puedo contar para el próximo y necesario vocerío ...

Nebroa dijo...

Pluma! Me gusta leerte por aquí!

Sieslo, montamos una tienda y los vendemos!?

Verónica, aquí me tienes, vozarrón tengo, así que tienes asegurado que la madeja se deslíe un poco :)

Sí es lo que parece dijo...

Buena idea, además estoy tiesa :( a ver si nos forramos

Nebroa dijo...

Seríamos una gran empresa, original sin duda. Si eso podemos crear un grupo en feisbuk y empezamos por ahí a ver el tirón que tiene j aja