sábado, 23 de enero de 2010

Remolinos



Quiere trabajar, salir, andar, moverse de un lado a otro, comprar, bailar, beber y besar.
Quiere agitación, alboroto, movimiento, tempestades, vaivenes, prisas y terremotos..
Y quiere todo eso porque no quiere estar con ella misma.

No soy yo pero lo fui una vez,
por eso puedo verlo en sus ojos,
y ante mi pregunta evidente,
contesta con un 'dejémoslo ahí
y hablemos de otra cosa'

4 comentarios:

Fernando. dijo...

Es cierto. Muchas veces buscamos la evasión con actos impulsivos, involucrándonos en cosas que nunca racionalmente hubiésemos deseado, cuando realmente no queremos aceptar la realidad. Es una especie de fuga, un huir presuroso para no tener tiempo de reflexión. Me ha gustado mucho tu exposición de ideas en el poema. Un abrazo.

Nebroa dijo...

Hola Fernando, yo lo sufrí de ese modo en un tiempo en el que la soledad apestaba tanto que nunca quería estar con ella. Huida, tú lo has dicho, así se llamaban mis días, a pesar de que ese siempre fue el consejo de todos los que me rodeaban: Sal, emborráchate, apúntate a siete cursos, emprende nuevas actividades. Vale, sé que eso puede ayudarnos en parte, pero lo que realmente cura los dolores es poder enfrentarte, a solas, con la causa. Al menos así lo veo yo, ahora. Quién sabe mañana? pero ahora esa es una de mis verdades...
Un beso

María dijo...

Hola flor... Qué verdad hay en lo que escribes. Esa soy yo...Más que huir de la soledad, yo huyo de nuevos sentimientos y visiones de mi misma que cuestan aceptar. Si relamente me escuchara debería poner el mundo patas arriba para encontrar mi espacio. Y que me dices de los problemas para vivir cosas que te mueres por vivir pero que tienen pegas por todos lados? Siempre pensando en si molestas a tus amigos, si los demás aprobarán lo que haces...Yo vivía muy feliz antes y ahora busco escapadas porque no entiendo mi cambio interior. Menos mal que cuando mirar atrás me produce dolor y mirar al futuro me da miedo siempre hay alguien a mi lado que me coge de la mano. Pero lo haré sola algún día? Besossss.

Nebroa dijo...

María... Gracias por expresarte... Qué podría decirte por aquí que no te haya dicho ya? Nada que no sea mi experiencia, nada que no sea que sólo 'me curé' cuando pude estar sola conmigo, cuando esos cambios internos, tan salvajes pudieron reflejarse en mis ojos y pude, primero aceptarme así y segundo sí, poner el mundo patas arriba para encontrar dónde sentarme. No significa que ya sepa dónde estoy, ni quién soy ni a dónde voy, pero estoy bien conmigo misma, no huyo de nada ni me invento planes para no quedarme conmigo. Al menos eso me da libertad, no me siento apresada, aterrada y escurridiza... No, no digo que eso es lo que tienes que hacer, ni mucho menos, porque tú y sólo tú sabes cuál es el mejor camino, y si no lo sabes, al menos sabes que no sabes nada! Sólo tú descubrirás con el timón de tu barco qué hacer con tus olas... Yo sólo te cuento mi experiencia...
Un gran abrazo, de oso!!