domingo, 3 de enero de 2010

Paz versus Felicidad

He conseguido cambiar algunos pensamientos, he conseguido apaciguar mis emociones, he conseguido perdonar a muchas de las 'anas' que fui, he conseguido mirar el hoy con más ganas que antes...
He conseguido muchas cosas, sé que he cambiado, así, como suena, aunque los de alrededor no siempre lo vean. Yo sé que sí, y veo cómo mi entorno sigue colocando carteles en mi nuca que pertenecen a la idea que tienen de mí, y no a lo que soy ahora. Es lógico y normal. No están dentro de mí, no pueden saber cómo estoy, cómo me encuentro, cómo me siento, cómo me veo.
La cuestión es que aun habiendo modificado algo de mis adentros, aun sabiendo con esta mente alborotada que soy algo más que lo que se ve, la 'felicidad' no ha llegado. Y estoy empezando a aprender que la felicidad puede llegar un día, quizá se quede unos cuantos más, pero que volverá a desaparecer. Porque lo que siempre perseguí no era eso que te hace feliz desde fuera, si no lo que viene de dentro. Aunque no tenía ni idea. Aunque siempre creí que el ambiente externo sería lo que lograse hacer sonreir a mi alma. Así que saber que la calma interior puede estar por encima de los huracanes de viento que mueven mi cuerpo, es relajante, dulce, es agua en el caluroso verano. Sólo que a veces, aun metida en esta capa de piel que me envuelve, me sigue amenazando la idea infantil que dice: esto no es lo que yo quería. A pesar de saber que es un error, sigo diciéndomelo a veces, mientras conduzco cuando vuelvo a casa...
Aun queda mucho por destapar y descubrir aquí dentro...

2 comentarios:

Zara dijo...

Siempre tienen que quedar cosas que descubrir y que destapar, sino no se está vivo.
Y la felicidad no llega y se queda, nunca, no la esperes, por que viene y se va, y vuelve y se vuelve a pirar, es así. (Creo)

Nebroa dijo...

Me gusta ese 'creo' entre paréntesis!!